Sobre el tejido de las Parcas

 




Leí en una pared: "Me gustaría que la vida no me hubiera tratado mal ... La vida es la vida, ¡me atengo a ella!"
...

El suceso imprevisto, el estar en el lugar y tiempo malo, ¿no le acaece a cualquier mortal que suma a sus propios desaciertos la maldad de tantos otros?

Si la vida es un regalo que nos permite transformar mente y entorno, ¿será el infortunio oportunidad para trascender de la oscuridad a la luz, del dolor a la felicidad?
Es muy probable.
...
Entonces gozaremos de un privilegio que se pierde únicamente con la muerte: darle sentido a nuestra existencia, matizada del error y de la fortuna.

¡Y en especial el ser felices por compartir con otros de nuestra cosecha fecunda de dolor y nuestra propia felicidad fructificada de nuestra propia escuela de vida!

02.08.22
05 Av, 5782
HR

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