Rosa de mi sueño



Rosa de mi sueño 


I. Ilusión


Me sonreíste

Al amanecer 

Cuando hice mía aquella sonrisa 

Que interpreté mía 

Antes de beberme de ti el néctar,

La fragancia envolvente 

Y esa mirada alegre

Impregnada de ti.


Me sonreíste

Al atardecer 

Cuando hice mía aquella sonrisa 

Que interpreté mía 

Antes de arrancarte del rosal

Para llevarte conmigo

En la solapa de un viejo frac

En el cristal más bohemio de mi sala 

Para ostentar tu belleza 

Al vaivén del qué dirán.


Me sonreíste

Al anochecer

Cuando hice mía aquella sonrisa 

Que interpreté mía 

Antes de alejarte del panal

Para beber sólo tu néctar 

En el secreto más lúgubre de mi sueño

Sin percatar una lágrima 

Que creí rocío entre tus delicados pétalos

Aún capullo. 


Aquella sonrisa

Guarda el peso del amor 

Que no busca herir

Que no procura consuelo

Que no desea negar

La felicidad de quien

Dichoso se siente

A tu lado, rosa soñada,

¡Rosa de la vigilia 

De mis sueños!



II. Realidad


Devenir de realidad

Al comprender tu sonrisa 

Al amanecer 

Cuando creía hacer mía aquella alegría

Que interpreté por error mía 

Al beber egoísta de tu néctar,

Y cuanta fragancia envolvente 

Hurgaba en la espesura de tus cabellos

Y en tu mirada alegre

Impregnada de ti.


Devenir de realidad

Al comprender tu sonrisa 

Al atardecer

Cuando creí hacer mía aquella sonrisa 

Que interpreté por error mía 

Al exhibirte en mi frac 

Y en el cristal bohemio

De aquella sala

Donde el convite 

Es el malhadado 

Vaivén del “qué dirán”

De ostentación inútil 

¡Malhadado “qué dirán!”


Devenir de realidad

Al comprender tu sonrisa 

Al anochecer

Cuando creí hacer mía aquella sonrisa 

Que interpreté por error mía 

Cuando al alejarte del panal

Me embriagaba sólo del néctar 

En el secreto lúgubre de mi ilusión 

Por no querer ver una lágrima 

Que, confundida con rocío, 

Sobre sus delicados pétalos

Capullos infantes

Sin saberlo maltraté.

 

III. Renacer


Dos Ángeles

Iluminados de libélula

Vigilantes de mi sueño 

Me rodearon luminosos 


“¿Es la rosa de tu sueño feliz?”

Me preguntó el primero 

“¿Es la rosa de tu sueño dichosa?”

Me preguntó el segundo 


El “no” contenido de mi boca 

Se hizo mirada de culpa 

La sonrisa nada culpable del primero 

Esperó silente mi respuesta

Me hablaba esa mirada atenta 

De un esperar paciente,

Sincera respuesta.


“No”, dije valiente

“No es conmigo feliz”


Mientras que el otro,

Cómplice y sonriente 

Del humano pensar

Esperó silente mi otra respuesta.

Me hablaba esa mirada atenta 

De una esperada respuesta.


“¡No!”, le dije valiente

“¡No es conmigo dichosa!”


La rosa del sueño,

Mientras,

Marchita casi,

Sin el frescor de esas gotas,

Lágrimas que creí rocío,

Moría lenta, estoica,

Dentro del cristal más bohemio de mi sala 

Para ostentar su lozana belleza 

¡Al vaivén del maldito “qué dirán”!


Infeliz yo,

La tomé en mi regazo suavemente

La llevé al rosal 

De donde jamás arrancarla debí 

Y la até al tronco de su rosal 

Con lazos dorados de amor

Para revertir de algún modo 

Su marchitar.


En plenilunio

Las dos criaturas

Iluminadas de libélula

Me sonreían en el acto 

Columpiadas en la rama 

De una hermosa rosa roja

Que la bienvenida le daba 

A la moribunda…


Me retiré dolido 

Sin atreverme a ver 

Luz de Luna 

Sin atreverme a ver la luz 

De dos criaturas 

Que en su sonrisa silente

Aplaudían mi resignación.


Amaneció sin Sol

En espesa niebla de agosto

De un veintiocho de agosto 

Renacentista.


Despierto y abrigado

Pude ver entre la niebla

A un rosal festivo

Y a la más hermosa de todas 

¡A mi rosa soñada!


Sonreírle rejuvenecida 

A cuantas abejas venían

En la medianoche soñada 

Para ella compartir con todas


De su néctar

De su fragancia 


La fragancia envolvente 

De aquella mirada alegre

Impregnada del mundo

Que la rodea


Para siempre contemplarla 

Para siempre así liberada

En libertad amarla…


01.03.26

12 Adar, 5786

LV

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