Sobre despedidas y excusas

 



Leí en una pared: "Si te vas sin motivos... no vuelvas con excusas!!!"
...
Irse con motivos, ¿no es permitirse excusas?


Regresar con excusas, ¿no es permitirse una oportunidad?
...
Quien se va decide hacerlo.
Tranquiliza su conciencia al explicar algo que se toma por excusa, porque quizás ¿sabrá en el fondo de su ser que algo anduvo mal?
...
Quien ha sido dejado en dolor no suele admitir pretextos enchapados en excusa, porque ama y se siente dolido.
Quien sufre aquel abandono, ¿no admitirá en aquella excusa un ápice de esperanza?
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Quien se excusa tiene razones para un cambio pero busca aplacar el dolor con algún motivo no acorde al sentimiento de quien deja.
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Quien recibe excusas tiene razones para no admitir un cambio pero busca aplacar el dolor con la espada del reproche hacia aquel sentir inaceptable de quien se va.
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Al reconsiderar sus pasos e intentar retorno, ¿por qué toda excusa se hace infecunda? ¿Por qué el motivo más convincente procurará la convicción de quien apela a la llama no extinta de lo que fue amor?
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Quizás por ello,
"Si se vas usted con motivo alguno... piense por qué anticiparía volver con alguna excusa".
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Las decisiones precipitadas no tienen el aval del pretexto y menos de una excusa, salvo que el mutuo acuerdo haya sido la sana separación.
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Las excusas, ¿no evidencian ausencia de certeza y volubilidad?


Intente replantear una decisión antes de decidir la maquinación de una innecesaria excusa.
04.04.23
13 Nisan 5783
HR

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