Sobre transitar en soledad




Leí en una pared: “Tienes que estar dispuesto a caminar solo. No todo el que empiece contigo acabará a tu lado”


Estar solos al caminar ¿no es acaso la realidad descrita y vivida, antes que la inevitable resignación por algo que creímos convincente bajo aquel velo de idealidad?


Compartir vuestro caminar, ¿no es acaso compartir vuestra soledad? 

Dos solitarios que comparten soledad aprenden a dar

Dos solitarios que comparten soledad ríen juntos en complicidad

Dos solitarios que comparten soledad discuten y se distancian por complejidad.

¿Qué pierden entonces cuando uno de ellos se va?

En realidad,

salvo el recuerdo grato o desdichado

salvo la añoranza,

salvo los instantes gratos decepcionados,

salvo la irrealidad que devuelve a la realidad, nada, 

porque se percatan ambos otra vez en esencia carnal y espiritual.

Ergo,

“Esté usted dispuesto a recordar que en todo instante camina solo. No todo el que comparta soledad con usted tiene porqué terminar siempre a vuestro lado”

Salvo el amor lo anteponga a una condición egoísta

Salvo el amor decida complicidad permanente en el intento de siempre compartir felicidad

Salvo el amor, y sólo el amor, lo motive a ser permanente espejo de ajena soledad.

Caminará así usted solo, algunas veces acompañado 


Quienes así se acompañan ¿no hacen votos para compartir la experiencia de juntar soledad?


25.06.24

19 Sivan, 5784

HR

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