Sobre conquistas solidarias



Sobre conquistas solidarias

Leí en una pared: “Si quieres conquistar a un pueblo, créale un enemigo imaginario que le parezca más peligroso que tú, entonces sé tú su salvador”. N. Chomski


¿Es menester la conquista de un pueblo?
¿Cuál ha sido el fruto de la coerción de la voluntad?
¿Vale la pena trabajar en pos de la solidaria sana convivencia?
La conquista de un pueblo ¿no ha sido la vieja aspiración de los opresores para hacerse del control de los medios de vida, es decir de la tierra? Por fuerza cohercitiva se subyuga en contra de la libertad del menos apto, del menos favorecido.

Aquella vieja aspiración renunció al amor inculcado para obtener por habilidad y astucia el control por esclavitud sobre todos los objetos de sus apetencias.

¿Qué pretende quien aconseja “la conquista de un pueblo”?
¿Que pretendería quien aconseje con persuasión para lograr alguna convicción?
¿Que pretendería quien aconseja solidario por medio de la persuasión?
¿Cual aquí sería el valor de la motivación?

Persuadir para mal, ¿no es apelar a la ignorancia y al desfavor para convencer por interés egoísta?
Así, quien persuade para favorecerse recurre al engaño o a las necesidades no satisfechas para erigirse como político salvador.

Persuadir para bien, ¿no es apelar a la razón para convencer en favor de los mutuos intereses?
Así, quien persuade para favorecer al prójimo recurre a la certeza de la experiencia o a la sabiduría práctica sobre cómo satisfacer las necesidades no cubiertas para ser oportuno ayudador.

“Crearle un enemigo imaginario que aparente más peligrosidad que usted” ¿no subestima acaso la capacidad de discernimiento intrínseca en el semejante?
Avivar el miedo ¿no es acaso un medio eficaz de control?

El miedo, ¿no es acaso el vacío oscuro que enfrenta aquel que fue tocado por algún trauma?

Por miedo, ¿no se someten a las almas sufridas?
Por miedo, ¿no se somete a las almas hambrientas?
Por miedo, ¿no se someten a las almas extraviadas?

¿Será usted un “salvador” para fortuna de sus propias apetencias o un prójimo oportuno para “dar al otro lo que a usted mismo le agradaría que le hicieran”?

Por aquel miedo, ¿qué ganaría usted al aliviar a aquella alma sufrida?
Por aquel miedo, ¿qué ganaría usted al satisfacer a aquella alma hambrienta?
Por aquel miedo, ¿qué ganaría usted al enseñar el método o camino práctico a aquella alma extraviada?

Siendo la rueda de la vida acción y reacción, causa y efecto, bajo la adversidad ¿que esperaría usted de aquel a quien oprimió?

Siendo la rueda de la vida acción y reacción, causa y efecto, bajo la adversidad ¿que esperaría usted de aquel a quien ayudó?

“Un amigo es siempre leal, y un hermano nace para ayudar en tiempo de necesidad”.
(Proverbios 17:17)

Quizás por ello,
“Si quiere usted ayudar a vuestro semejante, permítale identificar a aquel enemigo imaginario sobre el cual pueda enfrentarlo para vencer.
Entonces sea usted para él un verdadero amigo, un legitimo ayudador”
11.03.25
11 Adar, 5785
HR

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