Sobre la unidad orgánica y trina inscrita



Leí en una pared: “No seas la suma de las partes: sé tú mismo. No te debas jamás a nadie”

 
La parte extraída de un todo ¿es funcional y efectiva? ¿En qué condiciones podría serlo?


¿Cómo es efectiva la parte con relación al todo? Una unidad consabida ¿puede ser divisible?

¿Qué percibe la inteligencia humana cuando conceptualiza la división de los elementos en sentido de eficiencia funcional?

En los procesos bióticos, una unidad ¿no es el principio, el inicio que genera otros elementos orgánicamente unidos? Siendo el producto de esta acción multiplicativa, las partes, ¿se deben entonces a las otras? ¿Son todas sinérgicas? ¿Cómo llega a ser una unidad integral el origen sumado al conjunto de sus partes? ¿Cómo alcanza la unidad desde el inicio la división trina?

Al razonar en la generatriz de una unidad imaginaria llamada “punto”, ¿qué generaría aquel origen que ocupa un lugar en la nada imaginaria si usted percibiera un movimiento rectilíneo bidimensional?

Haga usted el desplazamiento de izquierda a derecha, y observará que desde el punto de origen se desplaza hasta otra ubicuidad, formando un espacio limitado denominado “segmento de recta”. Se genera una unidad mayor. Dos puntos forman un “segmento de recta” mayor con respecto al origen, pero limitado.

Con este segmento de recta unido siempre a su origen, y por desplazamiento desde la misma dirección de izquierda a derecha, al visionar imaginariamente dicho movimiento, ¿qué genera si se observa un forzoso movimiento angular contrario a la dirección de origen, es decir contra el huso horario bidimensional? Aquel desplazamiento con eje pivote en el origen de coordenadas, ¿no generará un segmento de circunferencia llamado arco?

Desplazada desde el origen con ángulo cero hasta lograr la perpendicular en el grado 90, obtenemos, del desplazamiento de aquel segmento de recta en ascenso dos rectas unidas por el mismo centro de origen en proceso generatriz. ¿No hacen un triángulo rectángulo? La percibimos al unir el primer punto de origen con el segundo vértice que subyace en cero grados, unido a aquel tercero hacia arriba en el grado 90 sexagesimal. Desde aquí la unión mediante un tercer segmento llamado “hipotenusa” forman el denominado triángulo recto: una unidad compuesta con centro en el origen.

Luego, desde este primer cuadrante generatriz, ¿cuántos triángulos rectángulos inscritos en sucesión de arcos se pueden generar en aquel espacio tiempo bidimensional circunscrito?
Circunscrito dicho triángulo en la circunferencia ¿no se doblará dos veces? Y esta duplicidad ¿no genera un cuadrado? Intente graficarlo.

Tres vértices unidos por líneas inscritas en un primer arco de circunferencia ¿no hicieron una unidad trina compuesta generatriz?

El primer punto denominado “origen” generó una recta en el extremo finito de un segundo punto, y desde este, en movimiento inverso al reloj, con centro en su origen, generó otro tercero perpendicular a la recta generatriz, cuyo valor angular creció desde cero hasta la perpendicular 90. Note usted que el giro contrario se da únicamente en pivote cuando permanece unido a su origen.

El primer vértice de aquella primera unidad trina generatriz con origen en el centro de valor “cero” es el inicio del radio de circunferencia en el primer cuadrante.
El segundo vértice generatriz denominado “coseno” es el radio-cateto por convención de valor 1.
El tercer vértice generatriz denominado “seno” es un segundo radio–cateto por convención de valor 1.

De la nada se percibió un origen denominado “cero” que generó una diferenciada y particular unidad.
Y aquí, el verbo en infinitivo “hacer” ¿no da origen al concepto del “vértice generador”, punto de partida en toda concepción de orden existencial? El origen de todo, ¿no será siempre superior a sus partes?

Coseno horizontal y seno vertical ¿no hacen escuadra (90 grados) desde el vértice de origen?
La hipotenusa que las une ¿no determina una primera unidad creada denominada “triángulo rectángulo”?

El origen en cero generó una unidad compuesta.
La unidad por acción circular generó una diferenciada trina unidad compuesta.

Tres vértices unidos por líneas rectas, ¿no hacen una unidad compuesta?

Por tanto
El vértice inicial, siendo la parte de un todo ¿cuándo hace el todo?
La generatriz inicial y final a la vez ¿no es el primer modelo de concepción racional de toda unidad generatriz infinita?

Por tanto, un vértice teniendo propia ubicuidad se hace triángulo al unirse a otros dos puntos denominados vértices en una figura cerrada: una unidad compuesta y a la vez inscrita.

Tres vértices unidos en uno solo formarán siempre un triángulo inscrito: limitado en un valor finito que tiende al infinito en tanto se multiplique armónicamente el valor de sus lados.

Y aquella multiplicación será la curva generatriz ascendente ad infinitum de espiral abierta, de diámetro proporcional a su razón constante denominada “áurea”. Esta misma, ¿no la observamos en la multiplicación de los procesos de vida?

La generatriz inscrita desde un origen “cero” llamado “centro de circunferencia” es por tanto el principio del todo.

Demostrado en términos de magnitud trigonométrica,
En el primer cuadrante obtenemos un triángulo rectángulo cuyos catetos son:
coseno de 0 grados =1 en horizontal, seno de 90 grados =1 en la vertical, con una hipotenusa = raíz de 2 (√2)
Ángulo de 90 grados con respecto al radio inicial.

En el segundo cuadrante obtenemos un triángulo rectángulo cuyos catetos son:
coseno de 0 grados = -1 en horizontal, seno de 90 grados = 1 el vertical, con una hipotenusa = raíz de 2 (√2)
Ángulo 180 grados con respecto al radio inicial.

En el tercer cuadrante obtenemos un triángulo rectángulo cuyos catetos son:
coseno 0 grados = -1 en horizontal, seno 90 grados = -1 el vertical, con una hipotenusa = raíz de 2 (√2)
Ángulo 270 grados con respecto al radio inicial.

En el cuarto cuadrante obtenemos un triángulo rectángulo cuyos catetos son:
coseno 0 grados = 1 en horizontal, seno 90 grados = -1 el vertical, con una hipotenusa = raíz de 2 (√2)
Ángulo 360 grados con respecto al radio inicial.

La llegada al punto de origen generatriz habla de las partes compuestas inscritas en una totalidad que las contiene, con valor absoluto en las 4 hipotenusas: raíz de 2 (√2).

En estos cuatro cuadrantes inscritos en una circunferencia de radio=1, ¿no obtenemos dos triángulos equiláteros, es decir un cuadrado inscrito cuya diagonal es a su vez la diagonal del círculo que la inscribe, es decir, de valor 2? ¿Qué le dice a usted esta semejanza?

La semejanza ¿no es reflejo antes que igualdad?

Así, la acción circular generatriz hizo una unidad del “triángulo cuadruplicado” que es lo mismo que un cuadrado inscrito en una circunferencia de radio =2

Un triángulo inscrito en el cuadrante de una circunferencia es una unidad generatriz que al doblarse progresivamente seguirá inscrita en dicha circunferencia ad infinitum.

El todo infinito se contienen las partes finitas, porque el todo tiene radio de infinitesimal magnitud ascendente, mientras que las partes inscritas tienen finitud en lo consabido: por bisectrices en cada triángulo rectángulo. En estas, ¿no se generan arcos de radio para polígonos infinitesimales?

Y los polígonos infinitesimales inscritos en una circunferencia de radio “n”, ¿no generarán por arcos de radio generados la aproximación a una circunferencia “en el infinito”?

Por tanto, la figura generatriz resultante será siempre semejante a su origen.

En el plano real físico consabido y percibido, es decir en el de tres dimensiones, la circunferencia inscrita en coordenada trina, siendo el factor “movimiento” aquella tercera coordenada que complementa a las otras dos denominadas “espacio” y “tiempo” ¿no generarán una esfera que se aproxime ad infinitum a la gran esfera que la inscribe?

En una dimensión superior a la física, la unidad orgánica pensante concibe los elementos “mente”, “corazón”, “aliento de vida” como tres manifestaciones en el ser que se auto percibe en la existencia, en el cosmos. ¿Son estos arquetipos de algo superior, según el modelo astral y matemático?

La vida sostiene al organismo de carne cuyas facultades se manifiestan por el “razonar” y la voluntad de obrar por el “hacer”.
La vida orgánica inscribe al conjunto de todas sus partes.

La mente percibe existencia y comprende el entorno en función a la percepción sensorial de sus partes.
La mente inscribe al conjunto de todas sus partes.

El corazón percibe necesidad y voluntad en el entorno, en función a la percepción sensorial de sus partes.
El corazón inscribe al conjunto de todas sus partes.

La vida hace posible la existencia de una mente desde un cerebro y un corazón ubicados según l arquitectura del modelo generatriz: cabeza el alto sobre el pecho. Y las extremidades, las herramientas de aquellos motores para “hacer la voluntad” de una existencia gobernada por la mente en perfecto equilibrio con el corazón, ¿no es lo que le da sentido y dirección motriz a la vida orgánica?

Así, la vida, como circunferencia infinita inscribe las partes en perfecta armonía y equilibrio: el vértice generatriz de una mente y un corazón que hacen una sola unidad generatriz multiplicadora.

Sin espíritu la mente no sostendría al cuerpo
Sin espíritu el corazón no sostendría al cuerpo
Sin espíritu no hay cognición de mente y corazón.

Sin mente no se comandaría al cuerpo
Sin corazón no se sostendría al cuerpo
Sin espíritu no hay movimiento generatriz de mente y corazón.

Luego,
Lo que se genera y sostiene ¿no es después de quien la generó y sostuvo?
Lo generado y sostenido tiene inicio en un principio creador, generador, cuyo valor es el origen de todo: el centro universal de todo lo consabido.

El corazón y el espíritu son a su vez percepción de la mente. La existencia de ellos es consabida por conocimiento, deducción y razonamiento hasta tener la certeza por la propia experiencia del vivir, donde se combinan pensamientos y sentimientos.

Por la mente sabemos que sentimos
Por la mente sabemos que vivimos
Por la mente sabemos que tenemos mente y que ésta rige al organismo corpóreo en el mundo.
Todo esto dentro de un radio limitado de acción que tiende ad infinitum en tanto sus partes también tiendan ad infinitum.
..
La mente es así una parte del principio generador del concepto de vida y la percepción de toda cosa que la rodea. La mente es por tanto semejanza de una gran Mente generatriz.

Luego,
Pensar, tener, adquirir, como consecuencia de la voluntad y no por ser causa generatriz hacen una unidad compuesta y sostenida por el origen que tiende ad infinitum en la percepción humana: inscritas siempre en el Todo.

En términos humanos, por tanto
Existe una mente generadora, un corazón de voluntad y un espíritu renovador, vivificador que permite pensar y sentir, es decir, que permite el vivir.

Mente, corazón y vida ¿no son uno solo?

Un Padre, un Hijo y la manifiesta vida de ambos en espíritu son así también uno solo: la representación cognitiva de verdades sobre asuntos superiores ocultos a la carne, pero percibidos por luz y comprensión en las esferas superiores, más allá del humano razonar.

Por tanto,
“Aprenda usted a ser la suma de vuestras partes. No se aísle de sus comunes orígenes. Débase a la voluntad educada que armoniza con los procesos consabidos, es decir con la entera universalidad creada”.
 
19.11.24
18 Jeshvan, 5785
HR

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