Sobre animales creyentes



Sobre animales creyentes


Leí en una pared: “El hombre es el único animal que ha creado a Dios, y el único que se ha dejado esclavizar por su propia creación”

José Saramago


Quien lo afirma, implícitamente ¿es animal?

Quien lo afirma, implícitamente ¿es humano?


¿Qué diferencia al animal irracional del ser pensante?

Un animal, ¿puede crear?

Un animal, ¿puede re-crear?

Un humano, ¿puede crear?

Un humano, ¿puede re-crear?

¿Es peyorativo el postulado de Saramago?

Si, desde el punto de vista biológico y taxonómico el hombre es una especie de animal, perteneciente al reino Animalia mamífero, la facultad de crear abstracciones y conceptos como “Dios”, “divinidad”, “infinito”, “absoluto”, ¿no es característica que lo distingue del ser irracional? ¿No refleja complejidad cognitiva y cultural esta facultad distintiva de su especie?

Los seres humanos considerados “animales superiores”, ¿no gozan de una característica única que es la racionalidad (logos)?

¿Qué lo hace entonces superior?

“Dos ranas desde una ventana saltaron y cayeron por accidente a un recipiente de leche fresca.

“En su afán de sobrevivir para no morir ahogadas patalearon ambas con las remeras traseras y delanteras.

“A la madrugada de intentar sobrevivir, una de ellas descubrió con paciencia y observación que podía dejar de patalear con las remeras traseras mientras la otra seguía el pataleo con ambos pares.

“El descanso breve a la más astuta le concedió recuperar fuerzas mientras la desesperada trabajaba por la supervivencia de ambas.

“Agotada y fatigada, la más desesperada dejó de patalear y se hundió en las profundidades de una leche casi espesa, muriendo ahogada.

“La otra, renovada del descanso y ahora concentrada en no detenerse para no morir, y con todas sus fuerzas, pataleó perseverante hasta el amanecer, logrando que la leche se haga espesa como la mantequilla.

“A esa hora, apoyada en un amasijo duro de mantequilla, dio un brinco y saltó feliz hacia la ventana”

¿Cuál de las dos resultó superior? ¿No es la que, en su afán de supervivencia, serena, se benefició instintivamente de la bondad de la pausa?

¿Son los negacionistas superiores a los creyentes? ¿Qué distingue a uno que, por ausencia de pruebas, deja de cuestionar para alcanzar visos de verdad trascendental, de otro que, prudente, se concede una pausa antes de seguir elucubrando?

“Homo sapiens es una especie de primate, que a su vez es un tipo de mamífero, y por lo tanto, un animal”, afirman sin piedad los materialistas dialécticos.

“El hombre es imagen y semejanza de algo superior rastreada en la infinitud de sus orígenes”, afirma un idealista escrutador.

Dos postulados en oposición.

¿Podría un chimpancé sustentarlo para fines de certeza?

¿Podría un humano educado sustentarlo para fines de certeza?

¿Podría un humano elucubrar para dilucidar un sustento con fines de certeza?

Distinguiendo, por tanto, entre el homo sapiens del animal peyorativo de Saramago, ¿ennoblece que el hombre sea una especie perseverante para crear y re-crear supuestos de certeza temporal?

Si alguien se niega creencia alguna, ¿qué lo hace distinguido de un chimpancé?

Ergo, al ser su negación un impulso racional, ¿no lo hace creyente de su propia negación?

¿No es esta la “paradoja del incrédulo” superior al chimpancé?

¿Es la creencia un acto de fe?

Si la negación de una creencia no es simplemente la ausencia de creencia, ¿no implica un acto de fe el atreverse a indagar y opinar en aras de conocer un supuesto de certeza?

¿Afirma el incrédulo que sabe que “Dios no existe”? ¿Es una creencia la afirmación “Dios no existe”?

¿Es posible la neutralidad total en estos términos? Siempre que se parte de una idea que ofrece algún supuesto de certeza, un incrédulo, ¿puede atreverse a ser neutral al opinar?

Ergo. tiene una creencia en la no-existencia de Dios, lo que es una forma de creencia en sí misma.

Incluso la negación de una creencia ¿no es una forma de creencia, por implicar un compromiso con una cierta visión del mundo?

¿No hace también esclavo a quien así lo afirma? ¿No se hace esclavo de una antítesis por resolver? Ergo, ¿ES esclavo de una antítesis no resuelta?

Al afirmar que “alguien se deja esclavizar por sus propias ideas, ¿no se está creando una dualidad entre la libertad y la esclavitud?

¿Implica esto que la propia afirmación es una forma de esclavitud a una idea? Esto es una forma de la denominada “paradoja del mentiroso”, donde la afirmación se contradice a sí misma.

Quien afirma que alguien se deja esclavizar por sus propias ideas, ¿no está asumiendo una posición de objetividad, lo que es en sí mismo una forma de subjetividad?

¿Implica que la verdad se encuentra en uno de los dos polos, y no en la complejidad de la realidad? Quien se aferra a esta antítesis se hace esclavo de una visión simplista del mundo.

...

La única forma de liberarse de esta paradoja ¿no sería el reconocer la complejidad de la realidad y la imposibilidad de la objetividad total? ¿No implica esto aceptar que la verdad es multifacética y que las ideas son herramientas para entender el mundo, y no dogmas que nos esclavizan?


Así,


“El hombre es el único ser que esta facultado para recrear la existencia de un Todo Superior y el único que no se ha dejado esclavizar por su propia creación”


01.04.26

14 Nisan, 5786

HR

Comentarios

Entradas más populares de este blog

I. Disquisiciones sobre el cusano. Sobre apetitos y deseos insaciables

Rosa de mi sueño

Acerca del convivio del excéntrico egoísta y el sensato perspicaz