Sobre la lengua del lastimado




Leí en una pared: “Di lo que sientes o esos silencios te harán ruido toda la vida. Las dolencias son palabras no dichas”.
...

Hacer audible un dolor reconforta.

Siendo válvula de escape, ¿qué consigue?
...
Un escape emotivo ¿no alivia la presión, suaviza las consecuencias de una posible crisis neurótica?
Pero luego, ¡el vacío!
...
Se exhaló el último contenido
Y con éste, quizás el último y resignado suspiro de aquel momento.
¿Cómo aprovechar al ojo de un huracán?
...
Contenerse no es abstenerse necesariamente, porque
Ella podría agredir en un arranque desbordado de ira.
Él podría herir con el dardo de la palabra como respuesta.
...
Y aquellas respuestas, ¿no son interminables dardos que van y vienen de soslayo?
La cuestión es, ¿cómo hacerlo sin terminar lastimado y lastimar en el intento de desfogar?
¿Qué le transmiten a usted frente al espejo los siguientes proverbios?
...
"Una respuesta amable aparta la furia, pero una palabra hiriente provoca la ira.
"La lengua de los sabios usa bien el conocimiento, pero la boca de los insensatos suelta tontedad.
"Una lengua calmada es un árbol de vida, pero las palabras engañosas causan desesperación.
"Los labios de los sabios esparcen conocimiento, pero el corazón de los insensatos no.
"El hombre de mal genio provoca conflictos, pero el que es paciente aplaca la discordia.
"El hombre siente alegría al dar la respuesta adecuada, ¡y qué buena es la palabra dicha en el momento oportuno!
"El corazón del justo medita antes de responder, pero la boca de los malvados suelta cosas malas).
(Prov 15:1,2,4,7,18,23,28)
...
¿Control de la lengua?
Es saludable, pero la lengua revela lo que el corazón alberga.
En tanto la furia de apodere de vuestra voluntad, la mordaza, ¿no sería efectiva?
Quizás también el retirarse para aplacar la ira, meditar en las consecuencias de un desborde y retornar transformado.
Porque para pelear, ¿no se requiere de dos?
Es inútil agredir a la sombra cuando uno de ellos desiste de hacerlo.
“Donde no hay leña, se apaga el fuego, y, donde no hay calumniador, se acaba la pelea”
(Prov 26:20)
...
Así,
Diga usted lo que sienta después de una pausa, ¡pero sosegado!
Esos silencios contenidos le harán ruido toda el día.

Las dolencias son palabras no dichas que, dominadas, se dejarán escuchar como lección aprendida y arma efectiva de reconciliación.

30.11.2019
02 Kislev, 5780
HR

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