Sobre la razón oculta de lo atractivo




Leí en una pared: " A mi no me atrae lo físico. Me atrae la lealtad, el respeto y cómo me tratas"
...

La atracción, ¿cómo es que se da? ¿Por qué se da?

Durante la juventud, decir que el físico no atrae es argumento aceptado de alguien ciego,
porque con las manos, ¿no tiene acaso él una idea parcial de la realidad?
...
Durante muy entrada la adultez, el atractivo suele no ser la prioridad sin dejar de ser lo preferido.
...
Decir que las virtudes atraen antes que el físico, ¿no equivale a pensar que cierto pez mordió a un gusano por el valor propiciatorio de su sacrificio?
Aquel pez vio gusano y mordió hambriento. Se sació de él.
...
En realidad,
sin el atractivo de belleza visual
sin el atractivo musical
...
sin el atractivo aromático
sin el atractivo dulce o amargo en el paladar
sin el atractivo palpable de un telar de seda terso y suave hecho piel
No habría deleite carnal ni aprecio alguno para el espíritu que gobierna aquel alma sumida en percepción sensorial.
...
Y este percibir, ¿no es una idea que madura a partir de una emoción sensible?
La sensibilidad es reacción física: la antesala del recinto espiritual donde todos los valores se acrisolan para confirmar el valor de cada virtud descubierta: uno en el otro.
...
Quizás por ello,
suene más sincero la admisión de que a usted también lo atrae el aspecto primario, el físico.
...
Dicho atractivo temporal salvaguarda el propósito de asegurar a la especie después del deleite del anhelado éxtasis compartido.
...
Detrás de aquel envoltorio de cautivante belleza quizás se revele para usted evidencias de lealtad, de respeto y de aquellas virtudes agradables, todas ellas como respuesta a su anhelado secreto:

La consecuencia de cómo usted mismo es,
De cómo usted mismo trata.

08.11.2019
10 Heshvan, 5780
HR

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