Sobre merecimientos y juicios adversos



Sobre merecimientos y juicios adversos


Leí en una pared: “Moral de vitrina. Exigen honestidad en Facebook desde iPhone robado. Predican familia en misa mientras destruyen la de otro. El circo se cae y ahora lloran virtud. Se lo merece. Ojalá y escarmiente. Que duela donde fingía no doler”.


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Quien así lo suscribe, ¿lo hace también público desde un iPhone? ¿Lo publica en Facebook?


¿Qué concepto tiene de la familia? ¿Cómo entiende la virtud? ¿Qué es lo que alguien en realidad "merece"?


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Los juicios audibles o publicados por algún medio, ¿buscarán en su denuncia corregir a los demás? ¿Qué es lo primero que habría que corregir?


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En el espejo de los demás, ¿no se evidencia el perfil real de alguien en el “yo” escondido

Así, alguien que critica "fealdad", ¿se considera hermoso? ¿Desde qué perspectiva se considera más bello que otros? La belleza, ¿no está asociada con la agradabilidad de otros? ¿Necesita la belleza pregonarse a sí misma?


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Así, alguien que juzga a los ricos, ¿se considera "pobre"? ¿Desde qué perspectiva juzga la posesión ajena de riquezas? ¿Necesita alguien manifestar carencia teniendo oportunidad de poseer lo que desea por la cosecha de su duro trabajo?


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Así. Alguien que reclama "justicia", ¿se considera "justo"? ¿Desde qué perspectiva se considera más justiciero que otros? ¿Necesita alguien reclamar justicia si está en el poder de su mano ser justo sin ser "justiciero"?


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Hay un detalle en la alegoría de la Divina Comedia que casi siempre pasa desapercibido: Dante no denuncia instituciones. Denuncia personas. Quizá guiado por Gálatas 6:5: "cada uno llevará su propia carga". Y por Gálatas 6:7: "todo lo que el hombre sembrare, eso también segará". Y al hacerlo, hay una indirecta crítica a la linstitución que representa, porque al fin y al cabo ¿no es humana?


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"Recibir lo merecido", ¿no es cosecha individual? ¿No es ingenuo el cargar pasivos a un sistema? En Infierno, Purgatorio y Paraíso, cada personaje conoce su lugar post mortem. Como enseña Eclesiastés 7:2-3, la muerte, ¿no escribe el epitafio, es decir, la conclusión de una vida que ya no admite borrador ni "propósitos de enmienda"?


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Dante no es el juez. Es el primer poeta que se juzga a sí mismo mirándose en el espejo de los demás mientras recorre el abismo y la montaña. Las instituciones pasan. Lo que queda, ¿no es el fruto de quienes las componen?


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Y así, cada quien, ¿no labra el ancho de su propio camino? ¿Juzgamos más fácil a los sistemas que a nosotros mismos?

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Quizás por ello, 


“Expectativa personal. ¿Por qué exigirme honestidad en las redes públicas, en tono de alarde, si el espejo me lo hace ver cada día? "Predicar familia en misa", ¿no es avalar familia con la mía? El circo se caerá cuando no busque realmente virtud. ¿Me lo merezco? Ojalá y pueda yo escarmentar.


¡Que me duela donde tenga que doler, consciencia mía!”


24.06.26  

10 Tamuz, 5786  

HR

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