Sobre polarizaciones articuladas



Sobre polarizaciones articuladas

 

Leí en una pared: "Si marcho por agua y dignidad soy terrorista; si callo y acepto la miseria soy buen ciudadano. Nos dividieron entre “rojos” y “corruptos” para que olvidemos que arriba todos comen del mismo plato y abajo nos matamos defendiendo banderas ajenas."

"El Perú no se va a salvar destruyendo lo que produce, sino multiplicando el trabajo. Nos quieren imponer la miseria disfrazada de dignidad y el atraso con el floro de la igualdad. Este país creció por el sudor de los emprendedores y los microempresarios que se rompen el lomo en Gamarra, no por los discursos resentidos de los que quieren vivir del Estado robándote la libertad."

Ambas arengas discrepantes, ¿no reflejan descontento, desunión y confrontación dirigida a quienes sufren adversidad? ¿Es la “democracia” así utilizada un juego político o una oportunidad de bienestar común?

Adjetivos y epítetos, ¿hablan realmente por quien lo dice y siente o porque procura ser voz representativa?

“Terrorista”, ¿qué origen tiene? ¿No proviene de la Revolución Francesa, del período conocido como "El Terror" (La Terreur) entre 1793 y 1794? A diferencia del uso actual, el epíteto, ¿nació para señalar a criminales clandestinos o insurgentes o para describir la violencia ejercida directamente por el Estado?

El término, ¿no se ha convertido acaso en un epíteto subjetivo y altamente politizado, que se resume en la frase académica: "El terrorista de uno es el combatiente de la libertad de otro"? Por tanto, el epíteto ¿tiene origen entre las clases marginadas y analfabetas o en una clase ilustrada?

Estigmatizar, deslegitimar protestas sociales o invalidar cualquier discurso que cuestione el orden establecido, vinculándolo con el miedo, la violencia y la ilegalidad de dicho epíteto, por lo que históricamente ha representado en el Perú de finales del siglo XX, ¿no es falaz?

La arenga de reclama: “arriba todos comen del mismo plato y abajo nos matamos defendiendo banderas ajenas”, ¿tiene origen entre las clases marginadas y analfabetas o en la de una clase ilustrada?

¿No tiene acaso origen en un diseño meditado de una clase ilustrada? Compuesta por intelectuales, artistas o activistas formados, aunque de contenido conceptual, ¿no está profundamente inspirado en el sentir y en las vivencias de las clases marginadas? ¿Es una frase nacida de forma espontánea en el habla analfabeta, o denota una síntesis de retórica elaborada?

Las clases marginadas o con bajo nivel de instrucción, ¿no se expresan de forma directa, literal o mediante jergas locales cortas? ¿"¿Los de arriba roban”, “nos usan como carne de cañón”?

¿No naces estas arengas en los talleres de colectivos artísticos, estudiantes universitarios y activistas políticos, conocidos como “artivistas”? Estos grupos ¿actúan como "traductores" del descontento? Al escuchan el dolor, la frustración y las quejas dispersas de las clases populares en las marchas, al procesar esa información utilizando sus herramientas de comunicación, diseño y literatura, al devolver ese sentir al muro de la calle en forma de un graffiti limpio, rítmico y fácil de recordar para el transeúnte, ¿buscan “justicia social” o “reclutas”?

La idea de que "arriba todos comen del mismo plato" ¿no es acaso la interpretación callejera de un concepto académico muy estudiado en sociología y ciencias políticas? ¿No se basan en la teoría de la “circulación de élites” o el “pacto de gobernabilidad oligárquica”? Los autores ilustrados de izquierda y centro-críticos, ¿no han escrito por décadas sobre cómo las cúpulas políticas simulan pelearse en televisión y sin embargo comparten los mismos privilegios económicos?

La arenga: “El Perú no se va a salvar destruyendo lo que produce, sino multiplicando el trabajo”, al igual que la consigna anterior, ¿tiene su origen en la clase media trabajadora, en el pueblo “de abajo” o en una clase ilustrada o tecnocrática?

Intelectuales, redactores políticos o estrategas de comunicación, aunque utiliza elementos de la identidad popular como el “emporio comercial de Gamarra”, ¿no procuran generar empatía y legitimidad en los sectores trabajadores? ¿Es una frase nacida de forma espontánea o empírica del habla inculta o de un discurso ideológico estructurado?

Al manejar categorías abstractas de la economía de mercado y de la ciencia política contemporánea que no forman parte del vocabulario común de una persona sin instrucción, ¿qué revelan?

"Multiplicando el trabajo" vs. "Destruyendo lo que produce", ¿no es un argumento basado en la productividad y la generación de riqueza como motores del desarrollo? Ergo, ¿no es un pilar del pensamiento económico liberal?

"Miseria disfrazada de dignidad", ¿no es acaso una sofisticada contraofensiva retórica que desarma el concepto de "dignidad", muy usado por sectores de la izquierda en las protestas, redefiniéndolo como un engaño ideológico?

"Vivir del Estado robándote la libertad, ¿no es acaso la tesis clásica del liberalismo que asocia el crecimiento del aparato estatal con el recorte de las libertades individuales?

Sin desmerecer el nivel académico de una clase más favorecida como la denominada “clase media” algunas veces señalada como “iletrada”, ¿no revelan estas arengas un propósito muy bien estudiado?

Al definir un enemigo con la frase: "Los de los discursos resentidos", asociados a la izquierda o al estatismo, ¿no revela una intención del denominado “encuadre” categórico?

Al definir un héroe con la frase: "Los emprendedores y microempresarios", ¿no revela una intención del denominado “encuadre” categórico?

Al anclar el discurso en la realidad local, explícitamente el emporio comercial “Gamarra”, el redactor ilustrado, ¿busca que el ciudadano de a pie, el comerciante o el emergente se sienta identificado, validando una teoría económica global a través de un ejemplo sumamente criollo y popular?

Aunque la palabra "floro" está tomada de la replana popular, aquella jerga peruana referida a un discurso engañoso o palabrería,

Aunque la frase "se rompen el lomo", que denota esfuerzo físico,

¿no revelan estas dos estar colocadas de manera estratégica dentro de una sintaxis impecable, con puntuación correcta y un ritmo diseñado para ser leído de corrido en un muro o panfleto?

Producto del laboratorio político de derecha o centroderecha, ¿no estamos ante una construcción intelectual elaborada por pensadores o comunicadores formados que buscan empaquetar la defensa del modelo económico actual en un lenguaje que resuene con el orgullo del trabajador independiente peruano, en tiempos de elección?

La unidad ¿no es actitud?

La actitud ¿no es trabajo individual?

La suma de actitudes, ¿unen o desunen?

En nuestra actitud, ¿no se reflejará la clase de país que se desea para las sucesivas generaciones?

La división, ¿la hacen quienes etiquetan con intencionalidad? ¿Qué responsabilidad cívica y moral recae, en el ejercicio de la civilización, sobre las denominadas “clases privilegiadas” en educación? ¿No es el poder orientar hacia el bien común que es el procurar la paz?

La división ¿no se inicia con cada ciudadano que revela por su actitud una influencia ajena a un propio criterio porque se adolece negligentemente de esta capacidad de pensar? Hacer eco de una provocación, ¿tiene el aval de las mayorías o de una certeza individual?

Quienes desean ver dividido a un país en tiempos de “elección democrática”, ¿no utilizan los medios para advertir sobre fantasmas y enemigos de la mal llamada “democracia”? Toda persona que siente estar en su legítimo derecho de ser disidente a las ideas que prevalecen por ser la de la mayoría, ¿no gozan del derecho a discrepar por certeza propia sin faltarle al respeto a los demás?

Esa actitud alturada, ¿no es la que otorga oportunidad de diálogo, negociaciones y concertación en aquellos asuntos que son de interés común? Si existiera una vocación de verdadera unidad, las diferencias, ¿se podrían articular como complemento antes que por revanchismo? ¿No se trabajaría para todos, lo que incluiría las pretensiones personales?

Así,

"Si procuro agua y dignidad hablo de una necesidad común; si callo y acepto la miseria sería un resignado y negligente ciudadano. Dividirnos entre “rojos” y “corruptos” nos aleja del bien común, porque todos comemos del mismo plato abastecido por el campesino aguerrido sin necesidad de defender banderas ajenas."

"El Perú saldrá adelante por lo que produce y por el valor agregado de sus insumos industrializados, lo que implica multiplicar el trabajo. No es necesario creer que se nos impone una miseria disfrazada de dignidad ni retóricas sobre la igualdad porque “dignidad” e “igualdad” son ideales comunes que se procuran en el día a día. Este país creció también por el sudor de los emprendedores y microempresarios, así como de la gente del campo y del mar. Los discursos polarizadores son de quienes quieren vivir del Estado robándonos la esperanza y la libertad."

 

12.06.26

27 Sivan, 5786

HR

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