Sobre agonías lentas



Sobre agonías lentas


Leí en una pared: “La mejor manera de matar a alguien en tu corazón es dejarlo morir lentamente en tu mente, sin nombrarlo, sin llamarle, sin escribirle, sin buscarle...
Que muera poco a poco, en agonía lenta para que no reviva, si lo dejas morir abruptamente, revivirá a cada instante. Siéntelo, llóralo, súfrelo, pero no eternamente." J. Sabina



¿Qué procura una agonía? ¿Olvidar?
La extensión del dolor ¿es contranatura?
La agonía ¿no implica recordar a la víctima? Entonces no es el camino para quien desea bálsamo para el dolor, es decir para un sanador.

Si la agonía es contranatura porque existe bálsamo para aplacar un dolor, ¿qué busca en la agonía del otro aquel que el daño permanente procura?

Quien planifica crimen “de mente y corazón” ¿todavía ama? ¿Por qué la apología del querer matar? Porque ¿amará quizás posesiva y no altruistamente? 

Matar por decepción o sed de venganza es el obrar humano más antiguo registrado. El primer fratricidio ¿no se dio acaso en defensa abierta del ego?

Mente asociada a discernimiento y recuerdo
Corazón asociado a sentimiento y voluntad 
Ambos, cómplices de un homicidio que se asocian para castigar “en agonía lenta para que no reviva”.

¿Por qué la venganza implica un desbalance de la justicia en quienes buscan en la equidad las consecuencias de todo acto?
Lo justo ¿no sería corresponder en la misma medida?

Así,
Una traición se corresponde en desbalance con doble traición y dolor
Un desengaño se corresponde en desbalance  con doble mentira y dolor 
El maltrato se corresponde en desbalance  con doble fusta inmisericorde.

¿No será que en el espejo de la víctima el victimario busca el auto flagelo contra su propia espalda?

¿No será que en el espejo de la víctima el victimario busca la reivindicación de sus propias carencias?

¿No será que en el espejo de la víctima el victimario busca en el odio el amor no correspondido de su propia amor?

“Guarda tu corazón con toda diligencia,
porque de él mana la vida.
“Aparta de ti la perversidad de la boca,
y aleja de ti la iniquidad de los labios.
“Miren tus ojos al frente,
y diríjanse tus párpados hacia lo que está delante de ti.
Examina la senda de tus pies,
y sean establecidos todos tus caminos”
(Proverbios 4: 23-26)

En esa senda de los propios pies,
Cualquier traición se correspondería en perfecto balance por aprecio a una virtud llamada lealtad. El alma afligida se auto determina ante el espejo cuando se pregunta : “¿soy leal?” Y se consuela con la respuesta.

Cualquier desengaño se correspondería en perfecto balance por el valor que se le da a la veracidad y al perdón. El alma afligida se auto determina ante el espejo cuando se pregunta: “¿soy veraz?” Y se consuela con la respuesta.

Cualquier maltrato se correspondería en perfecto balance por el valor que se le tiene a la generosidad y a la misericordia. El alma maltratada se auto determina ante el espejo cuando se pregunta: “¿soy tolerante conmigo?” Y se consuela con la respuesta.

Quizás por ello,
“La mejor manera de condonar a alguien en el corazón es dejar morir prestamente los errores ajenos a uno en su propia mente, nombrando los propios aciertos, llamándolos por su nombre, escribiéndolos en el diario del recuerdo, buscándolo en el espejo de lo demás”.
Que revivan poco a poco, en pronta recuperación para que se hagan evidentes para uno mismo. Si no deja usted morir abruptamente a aquellos recuerdos, estos revivirán a cada instante para vuestro goce.

Siéntalos, llórelos de felicidad, súfralos cuando sean invocados para usted: que sean permanentemente vuestro mejor consuelo”.
23.01.25
23 Tevet, 5785
HR

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