Sobre iracundia




Leí en una pared: "El enojo es un estado en el que la lengua funciona más rápido que la mente"

...
Cuando la lengua es gobernada por la pasión, ¿qué función cumplió la razón después del daño?

Ninguna en realidad.
La iracundia, aquel desfogue sulfúrico y densamente vaporoso, ¿no estalla acaso a mansalva y afecta tanto a inocentes como provocadores?
Después de estar activo un volcán, ¿cómo medir las consecuencias súbitas de esa interminable lluvia de ceniza tóxica?
Aún huyendo, el efecto nocivo de dejará ver...
...
“Es mejor toparse con una osa separada de sus crías que con alguien insensato en un arrebato de tontedad.
“Si alguien devuelve mal por bien, el mal no se irá de su casa.
“Empezar una pelea es como abrir una compuerta; antes de que estalle la discusión, vete de allí”.
(Prov 17:12-14)
...
La razón frente a un peligro, ¿no es acaso consejo sereno, previsional?
Guía útil para salvaguardar la paz en tiempos de angustia.
Motivaciones de bien para aplacar reacción nociva, si se sabe administrar con tacto.
...
“El hombre que tiene conocimiento retiene sus palabras y el hombre que tiene discernimiento mantendrá la calma”
(Prov 17:27)
...
Por ello,
El enojo, aquel estado contenido de iracundia en el que la lengua estúpidamente funciona más rápido que la razón, tiene secuelas nocivas que el tiempo convierte en cicatrices de mal recuerdo.

Medite usted para sus adentros en el valor de una palabra amable, humilde y sanadora, en aras de salvaguardar el cariño que le profesan aquellos que lo quieren y aún lo rodean.

17.12.2019
19 Kislev, 5780
HR

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