Sobre la composición histórica de un afecto




Leí en una pared: “Si no hay física, química y anatomía, se transforman en historia”

...
La historia de un amor fracasado, ¿enseña?
¿No fue historia constructiva?
¿Se limitará el afecto a la ciencia anatómica, a procesos fisiológicos y no al espíritu?

...
“Y esperaban, espalda con espalda, la alquimia en vano,
La anatomía dispuesta de ambos
físicamente pura, químicamente idónea, ¡Todo al final en vano!”
...
Pero,
Limitar el afecto, el apego cariñoso y el sentido de seguridad afectiva a procesos temporales, tangibles y perecederos, ¿no significará limitar la edad de un amor?
...
Porque el amor cuando surge es chispa de emoción
Porque aquel afecto despierta interés y curiosidad, deseos por saber uno del otro
Porque aquel deseo por saber, despierta agradabilidad, interés
Y aquella agradabilidad interesada, ¿no es preludio de admiración y sentimiento?
La admiración apunta al fuero espiritual
La agradabilidad física a la vista.
Complementadas producen el deseo
Y por aquel deseo el anhelo de posesión exclusiva, pacto de mutuo compartir, compromiso y demás promesas...
Y los hijos del amor, sus retoños.
...
El amor altruista que ambos cultiven trascenderá la barrera de la física y la química corporal y mensurable.
El día que la anatomía involucione, la mano amiga, aquella misma que tocó por primera vez al corazón,
Se extenderá hacia el cuerpo vencido
Para otorgarle calor
Para asir la voluntad cansada
Para sostener las últimas energías de juventud agotada
Y confirmar que la historia en ambos fue la lucha por la supremacía,
La victoria de una relación que en verdad amó, porque aprendió a amar sin medida.
...
“¿Quién puede encontrar una esposa competente? Vale mucho más que los corales.
“Su esposo confía en ella de todo corazón; a él no le falta nada valioso.
“Ella lo recompensa con bien, no con mal, todos los días de su vida.
“Sus hijos se ponen de pie y la felicitan; su esposo se pone de pie y la alaba”
(Prov 31:10-12, 28)
...
De este modo,
En una relación carnal, todo proceso físico, químico y anatómico per se se transforma en historia banal, entrópica.
...
El recuerdo que no muere ni envejece es aquel que habla de una historia simple: el camino de dos seres que aprendieron mutuos y cada día a admirar, a apreciar, a reconocer uno en el otro al compañero, al amigo, al cómplice probo y verdadero de vida.

La historia de dos manos que ni la adversidad ni la vejez pudo jamás soltar...

21.12.2019
23 Kislev, 5780
HR

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