Ayer mi corazón confesó




Ayer mi corazón confesó

Ayer mi corazón confesó 
Una lágrima soñada 
Una rosa artificial que caía 
Y los tonos en blanco y gris
De un atardecer que no fue dorado

Mi corazón ayer confesó 
Una realidad reprimida 
El temor de herir por callar
El temor del dolor por hablar 

Pregunté a los sauces al atardecer
Y ellos, unísonos me regalaron vientos

Pregunte al mirlo llorón al anochecer
Y él me regaló una endecha

Pregunté a las olas del mar de madrugada 
Y ellas me reclamaron sirenas

Pregunté a una bandada fugitiva al amanecer
Y ellas me regalaron esperanza.

Ayer mi corazón confesó 
Dos lágrimas soñadas
Una rosa natural que se reponía
Y los tonos cromáticos 
De un atardecer que fue dorado

27.02.26
10 Adar, 5786
LV

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