Sobre el “darle muerte al mensajero”



Sobre el “darle muerte” al mensajero


Leí en una pared: “Observemos nuevamente el método utilizado. Se mata al mensajero, pero para nada se toca el mensaje, y se desmenuza punto por punto desde esa supuesta otras perspectiva. Aprendimos la lección. Matar al mensajero te evita prestar atención al mensaje. La cortina de humo así perfecta si es que no estamos atentos. Conclusión: No mates al mensajero y más bien escucha su mensaje. Como en este mismo hecho. No estamos matando al mensajero sino pidiéndole más bien que profundice en su mensaje usando siquiera la Torah escrita, oral o telepática.“

¿Se puede llegar a un supuesto de verdad a partir de los opuestos?


La existencia o no de un Todo absoluto, ¿se puede reducir a una narrativa de quién tiene la razón? ¿Es lo importante quién la tiene o la suma de opinión de varios opuestos para llegar a un supuesto verdadero?

Si se “deconstruye” un intento de “deconstrucción”, ¿se “construye” algo?

Una negación negada, ¿no es una afirmación?

¿Y si el mensajero fuera Dios y la tradición filosófica denominada “metafisica”? ¿Cómo quedaría la nueva narrativa propuesta por sus detractores?

El término francés déconstruction, acuñado por Derrida, quien tradujo el concepto alemán Destruktionde Martin Heidegger, ¿no indica “invertir lo construido”?  

Del prefijo de-(inversión, separación) y construir (del latín struere, ordenar/juntar), implicando desmontar analíticamente una estructura conceptual sin destruirla.

Al combinar de-(dirección de arriba abajo, alejamiento, privación) con con- (completamente) y struere(juntar, amontonar), ¿no denota una “reestructuración”?

El desarmar o desmontar un discurso o estructura conceptual para evidenciar sus contradicciones, fallas y las múltiples interpretaciones ocultas, más que reducirlas a la nada, ¿no es un ejercicio practicado por la mayeutica socrática? ¿Hay entonces algo nuevo bajo el sol?

Al desmontar analíticamente una estructura intelectual, como la leída en la pared, ¿que conclusiones obtenemos?

El mensajero (Nietzsche) es asesinado para no conocer su mensaje y desde otra perspectiva (metafísica) se tergiversa el propósito original del mensaje. El cadáver no puede hacer uso de su derecho a la defensa. Así, la ”cortina de humo” asegura supuestos de verdad en detrimento del asesinado y su legado.

..

Si se invirtieran los roles de los dialogantes por ejercicio dialéctico, ¿sería tambien justa y precisa la defensa de aquel occiso?

Más allá del juego lógico - conceptual, ¿no podría verse el tema como la suma de doxa en el devenir para comprender mejor algo que es difuso?

Cuatro ciegos fueron invitados a decir qué era para ellos un elefante. El primero, haciendo uso de sus manos dijo, abrazando una de las patas: “un elefante es como el cuerpo de un árbol”. El segundo, haciendo uso de sus manos dijo, abrazando la trompa: “un elefante es como algo que se alarga y dobla como ese animal que llaman serpiente”. El tercero, haciendo uso de sus manos dijo, abrazando una de sus orejas: “un elefante es como la gigante hoja de un arbusto”. El cuarto, haciendo uso de sus manos dijo, tanteando su cuerpo : “un elefante es una gran colina que se mueve”.

Un elefante para los cuatro ciegos, ¿no es acaso la suma de sus percepciones?

¿Puede el devenir clarificar supuestos de verdad, hitos de certeza temporal que aproximen a la percepción humana a lo inalcanzable denominado “verdad”?

Así, las narrativas conspiracionistas ¿se apoyan en evidencias o en supuestos que premeditadamente argumentan a la defensiva sin ver en la doxa contraria una bondadosa suma?


Ergo.

“Observemos nuevamente el método utilizado. Se mata a Dios y la metafísica pero para nada se toca el mensaje, y se desmenuza punto por punto desde otras supuestas perspectivas.

Aprendamos la lección. Matar a Dios y a la metafísica evita prestar atención al mensaje. La cortina de humo podría levantarse como estrategia casi perfecta, si es que no estamos atentos. Conclusión: No mates a Dios ni a la metafísica. Mas bien escucha el mensaje. No serviría de nada desprestigiar a Nietzsche, el mensajero, y a su obra, sino pidiéndole más bien a sus lectores que profundicen en su mensaje usando citas del Also Sprach Zarathustra sin interpretar fuera de contexto ni adivinando lo que intentó decir”.


05.02.26

18 Shevat, 5786

HR

Comentarios

Entradas más populares de este blog

I. Disquisiciones sobre el cusano. Sobre apetitos y deseos insaciables

Rosa de mi sueño

Acerca del convivio del excéntrico egoísta y el sensato perspicaz