Sobre efímeras palabras al viento



Sobre efímeras palabras al viento


Leí en una pared:

“Si las palabras

Habladas

se las

Lleva el viento:

¿Qué hace el viento

Con las palabras

Escritas?”


El viento ¿se lleva todas las palabras?


¿Aquellas que tienen impacto, ¿son recordadas?

¿Qué comprueba la tradición oral? ¿No ha sido una forma importante de transmitir narraciones, mitos y conocimientos a lo largo de la historia?

Si a las palabras habladas no se las lleva el viento, ¿no es acaso la memoria de los demás quienes se las lleva?

¿Qué sucede con las palabras habladas cuando no hay nadie que las recuerde?

La oposición entre palabras habladas y escritas ¿no es un tema común en la filosofía que explora formas de comunicación?

Si la escritura es una forma más permanente y fiable de comunicación frente a la oralidad que es más auténtica y espontánea, ¿no es la primera una recurso memorístico de la segunda, más volátil?

“Si la memoria te es infiel hazte una de papel” reza el proverbio popular.

Siento esta oposición un poco simplista, ¿no es mejor admitir que las palabras habladas y escritas tienen sus propias ventajas y desventajas?

La escritura siendo más permanente, ¿no es a su vez más formal y menos espontánea que la oralidad?

La oralidad, siendo más espontánea y auténtica, ¿no es más efímera y propensa a la malinterpretación?

Siendo el viento una metáfora para representar la fuerza que se lleva las palabras habladas, ¿podría representar la fugacidad y la impermanencia de la vida?

Las palabras habladas, como el viento, son efímeras y se desvanecen rápidamente.

El viento como memoria y tradición, ¿podrían llevar las palabras habladas a lugares nuevos y hacer que sean recordadas por otros?

De esta forma,


“Si las palabras

Habladas o escritas

se las

Lleva el viento,


¿Podría el viento

cribar las palabras

Habladas o escritas,

-Los ripios inútiles-,

Para dejar aquellas 

Que construyen?”


28.12.25

8 Tevet, 5786

HR

Comentarios

Entradas más populares de este blog

I. Disquisiciones sobre el cusano. Sobre apetitos y deseos insaciables

Rosa de mi sueño

Acerca del convivio del excéntrico egoísta y el sensato perspicaz