VI. Disquisiciones sobre el Cusano: sobre el Máximo que es uno

 



VI. Disquisiciones sobre el Cusano: sobre el Máximo que es uno
 
-¡Excéntricos! ¡Extravagantes! Todos los que hacen alarde de tener la última palabra en la política del buen gobierno son como esos artistas circenses que buscan efectos cómicos en piruetas raras cuando tocan a la vez varios instrumentos musicales. ¡Arlequines encantadores! ¡Distractores! Lo estrafalario de muchas de sus propuestas solo alienta la mofa, y esperan que los más incautos entre los más sensatos les otorguen sus votos. Insisto: un excéntrico que insiste en tener la razón cree poseer la solución irrefutable, de la verdad indiscutible, el juicio inapelable.
 
-¿Quién entonces tiene la razón? Y si alguien la tiene, ¿desde qué punto de vista tendrían ellos la razón?

-Los más juiciosos, Herr Rainer. Los que, humildes, admiten que necesitan seguir evaluando supuestos de verdad antes de afirmar poseer una verdad que convenza.
 
-"Una verdad que convenza", ¿no es una mentira que pretende aparentar la verdad? La verdad, ¿necesita ser convincente?
 
-No necesariamente. La verdad Es verdad ante creyentes e incrédulos.
 
-Desde vuestra perspectiva, ¿qué lugar ocuparía esta, vuestra opinión, Herr Luis? ¿Es "sensata"?
 
-La mía es una simple opinión frente a muchas otras. No aspiro a ser dueño de la verdad. No, no es sensata pero sincera. Aspira serlo.
 
-Pero, si fuera el caso que usted no aspira ser dueño de verdad alguna, ¿por qué opinar? ¿Por qué hacer audible lo que usted desea guardar para sus fueros internos? Aspira usted a un supuesto de verdad, por lo visto.
 
-Claro que sí, sin adueñarme de ella por opinar.
 
-Pero usted es dueño de sus opiniones y tanto más si las hace audibles. Someter vuestra opinión a otros cuando la hace audible, es someterse a un debate debido a ella, ¿no lo cree?
 
-Es verdad. La someto a debate para alcanzar un supuesto de verdad que sea mejor que el mío, o en el mejor de los casos complementarla con la opinión de otros.
 
-Eso suena mejor. Dígame, vuestra opinión, Herr Luis, si pudiera materializarla en el espacio-tiempo, ¿qué lugar ocuparía como elemento de un conjunto universal denominado "excentricidad"?
 
Guardé cuidadoso silencio ante esta aguda pregunta para meditar en un significado convincente y en la implicancia de mi respuesta; la procesé lentamente y respondí:
 
-Mi opinión sería un aporte como elemento del conjunto de otras variadas opiniones alrededor de la definición más idónea para "excentricidad".
 
-Vamos bien. Por tanto, ¿cuál es el centro de vuestra opinión? ¿Cuál sería vuestro "meollo"?
 
-La definición tal y como la comprendo que suma al conjunto de elementos que definen al vocablo "excentricidad".
 
-Excelente. Por tanto, pensando en vuestra opinión, en vuestro criterio alrededor de aquella palabra que procura comprender para definirla, ¿cuál sería vuestro centro que mejor lo definiría?
 
-"Excéntrico" me significa algo o alguien "fuera de centro".
 
-¿Fuera de VUESTRO centro o de otro centro? Usted tiene una opinión propia, quizás redefinida con el auxilio de una definición ajena a la suya, pero concertada. Bitte.
 
Me alcanzó un pequeño diccionario de la RAE donde pude leer bajo "excentricidad" aquella "definición ajena a la mía, pero concertada":
 
"Excentricidad. -
Rareza o extravagancia de carácter, se refiere a la cualidad de ser raro o extravagante en su comportamiento o pensamiento.
Dicho o hecho raro, anormal o extravagante: se aplica a acciones o comportamientos que se salen de lo común.
Distancia entre el centro geométrico de una pieza y su centro de giro: en el ámbito de la física, se refiere a la distancia entre el centro de una pieza y su eje de rotación.
Cociente entre la distancia de un foco de la elipse al centro y la longitud del semieje mayor: en geometría, se utiliza para describir la forma de una elipse"
 
-Danke. De las cuatro acepciones, ¿cuál sería vuestro "centro"?
 
-La primera, referida a "extravagancia de carácter".
 
-Muy bien. ¿Cómo ha influido el contexto de vuestra argumentación en el centro de vuestra opinión?
 
-Al hablar de personajes excéntricos hablo de los que, por hacer el ridículo ante los más incautos ostentan una razón irrefutable, indiscutible, de juicio inapelable.
 
-Por tanto, toda opinión ajena a la suya, ¿es excéntrica?
 
Dudé para responder. Sin embargo, luego de una pausa continué:
 
-Lo es para mí, es decir para mi "centro" o meollo de opinión.
 
-Si usted no ostenta la verdad absoluta porque, como elemento de un conjunto universal usted opina con todo derecho, ¿por qué juzga de "extravagante" lo que no es concéntrico suyo? ¿Qué le demuestra todo esto, Herr Luis?
 
-Que mi opinión está "centrada" sólo para mí y no para los demás elementos con los que convivo. Para alguno de ellos sería "excéntrico" por las mismas razones que dictaminó mi juicio.
 
-"Excéntrico ¿desde qué perspectiva?
 
-Desde la perspectiva individual de mis jueces o detractores.
 
-Le agradezco la honestidad. Bitte.
 
Me alcanzó el diccionario etimológico de palabras castellanas, siempre a mano y me dio a entender con un gesto del índice derecho de su mano, que rebusque la definición histórica de nuestro vocablo:
"Excéntrico", del latín medieval eccentricus, y este del griego ékkentros (εκκεντρος), formada por ek-/ex- (fuera de) y kéntron (centro/punzón). Literalmente "fuera del centro". Originalmente un término astronómico para órbitas no centradas, evolucionó para describir comportamientos inusuales o raros.
Detalles clave de la etimología: Raíz Griega: Kéntron hacía referencia al punto fijo de un compás, evolucionando a "centro". Significado Literal: Que está fuera del centro o tiene un centro diferente. Evolución: Astronómico/Técnico (s. XVI): Se usaba para describir órbitas que no tenían la Tierra en su centro. Figurado (s. XVII): Empezó a utilizarse para personas o cosas que se desviaban de lo convencional, extravagantes o raras. Componentes: Prefijo ex- (fuera de) + centro + sufijo -ico (relativo a).
 
-Bajo ese origen remoto del sistema ptolemaico para "excéntrico", todo aquello que "no tiene a la Tierra en su centro", ¿por qué era excéntrico?
 
-Porque se asumía que la tierra era el centro del universo.
 
-¿Y lo es?
 
-Por supuesto que no. Copérnico y después Galileo demostrarían que la Tierra orbita al Sol.
 
-Veamos, Herr Luis. Para Claudio Ptolomeo como observador, ¿cuál era su punto de referencia astronómica al afirmar el geocentrismo de su sistema imaginario?
 
Pensé unos segundos para ver al autor del Almagesto en su gabinete de observación. Dije:
 
-Su centro de observación fue su "planetario" en algún lugar de la antigua Alejandría, desde donde contemplaba en solitario al vasto cielo.
 
-Precise mejor el centro real de Claudio Ptolomeo, bitte.
 
-Bueno, veo a Ptolomeo asomando la mirada a la vastedad de la noche con una esfera armilar con la que determinó las coordenadas eclípticas de las estrellas, el cuadrante para medir la altura máxima del Sol y otros cuerpos celestes al cruzar el meridiano y el antiguo "Triquetrum" o "regla ptolemaica" de tres brazos para las distancias cenitales y ángulos de paralaje. Con estos datos obtenidos con instrumentos de observación validó la inmovilidad terrestre como centro del universo.
 
-¿Cómo llegó Ptolomeo a esa certeza?
 
Figura 1. La desigualdad de Ptolomeo: cuatro puntos co-circulares y sus seis distancias.
 
-Calculó matemáticamente mediante un método denominado después "desigualdad de Ptolomeo", donde se establece que en cualquier cuadrilátero (cuatro puntos), la suma de los productos de sus lados opuestos es siempre mayor o igual que el producto de sus dos diagonales. Si el cuadrilátero es cíclico (sus vértices tocan un círculo), esta suma es exactamente igual al producto de las diagonales.
 
-Describa, bitte, la fórmula razonada.
 
-La fórmula sería: Lado1 × Lado3 + Lado2 × Lado4 ≥ Diagonal 1 × Diagonal 2. El Cuadrilátero Cíclico que devino teorema expresa que la igualdad se cumple únicamente si los cuatro vértices están sobre una circunferencia. Es una extensión de la desigualdad triangular que relaciona las distancias entre cuatro puntos en el plano.
 
-En resumen, Herr Luis, podría usted afirmar que la desigualdad de Ptolomeo afirma que la suma de productos de lados opuestos nunca será menor que el producto de las diagonales, alcanzando la igualdad solo si el cuadrilátero es inscribible en un círculo. ¿Es correcto?
 
-Así es. Cuatro puntos estelares y sus seis distancias. Los puntos no son co-circulares, por lo que la desigualdad de Ptolomeo sería rigurosa para estos puntos.
 
-La paradoja de su observación, ¿estuvo errada?
 
-Valgan verdades, el problema que Ptolomeo intentaba resolver no era un error de cálculo, sino una paradoja observacional. Su Premisa Geocéntrica imaginaba al planeta Tierra inmóvil en el centro del universo.
 
-¿Qué me dice de su Premisa de la Perfección Circular?
 
-Por ella, todos los cuerpos celestes, sean estrellas o planetas, deben moverse en órbitas circulares y uniformes, pues el círculo hasta sus días era considerado como la forma más perfecta.
 
-¿Por sus observaciones bajo el rigor de sus "Desigualdades"?
 
-Los planetas para Ptolomeo no parecían moverse de forma uniforme. Mostraban dos anomalías principales, hasta donde recuerdo la denominada Primera Desigualdad, donde la velocidad de los astros observados a lo largo de sus órbitas era cambiante, no eran por tanto uniforme. Mediante la Segunda Desigualdad, los astros observados mostraban un movimiento retrógrado: a veces parecían detenerse, retroceder y luego volver a avanzar en el cielo, como el caso de Mercurio.
 
-Por tanto, ¿cuál fue la solución de Ptolomeo? ¿Hubo error?
 
-El "error" no estuvo en un cálculo específico, sino en la necesidad de reconciliar la premisa geocéntrica y el movimiento circular uniforme con las desigualdades observadas. Para lograr esto, Ptolomeo tuvo que complicar su modelo con ingeniosos mecanismos geométricos.
 
-Insistente el astrónomo, ¿cuáles fueron sus artificios para calzar su teoría con un supuesto de verdad?
-La idealización de los Diferentes y Epiciclos, donde quiso explicar la segunda desigualdad, el movimiento retrógrado. Para esto Ptolomeo ideó que el planeta se mueve en un pequeño círculo llamado "epiciclo", cuyo centro a su vez se mueve a lo largo de un círculo más grande llamado "diferente", centrado en (o cerca de) la Tierra. La combinación de estos dos movimientos circulares permitía simular el movimiento retrógrado.
 
-¿Qué me puede decir de la segunda teoría de su artificio, acerca de las "Excéntricas"?
 
-Para explicar la primera desigualdad, la velocidad variable, Ptolomeo introdujo la "Excéntrica": el centro de la órbita deferente del planeta no coincidía exactamente con el centro de la Tierra, sino que estaba desplazado. Desde la Tierra, esto hacía parecer que el planeta se movía a diferentes velocidades.
-¿Hay un tercer artificio ptolemaico?
 
-El "Ecuador" o "Ecuante", el mecanismo más controvertido y el que muchos astrónomos posteriores consideraron el "error" filosófico de Ptolomeo, aunque matemáticamente funcional. Para lograr una velocidad uniforme en la deferente, Ptolomeo introdujo un punto imaginario que llamó "ecuante", distinto de la Tierra y del centro de la excéntrica. Desde este punto ecuante (y no desde el centro de su órbita), el planeta parecía moverse a una velocidad angular uniforme. Para explicar la segunda desigualdad (movimiento retrógrado), imaginó e ideó que el planeta se mueve en un pequeño círculo llamado epiciclo, cuyo centro a su vez se mueve a lo largo de un círculo más grande llamado diferente, centrado en (o cerca de) la Tierra. La combinación de estos dos movimientos circulares permitía simular el movimiento retrógrado.
 
-Diríamos entonces que el error que perpetuó el geocentrismo no fue un fallo de cálculo con las desigualdades, sino el hecho de que estas complejidades (epiciclos, excéntricas y, sobre todo, el ecuante) fueron desarrolladas específicamente para "salvar las apariencias del geocentrismo".
 
-Estas soluciones artificiales permitían que el modelo geocéntrico encajara con las observaciones, pero a costa de crear un sistema excesivamente complicado y, en el caso del ecuante, de violar el principio de movimiento circular uniformemente observado desde su propio centro. El verdadero error fundamental fue la premisa geocéntrica en sí misma.
 
-Nos detenemos aquí Herr Luis. Vuestra exposición ha sido fundamental para determinar la actitud del astrónomo. Vea ahora aquella mirada escrutadora que apunta a los cielos nocturnos y despejados de Alejandría. Descríbala.
 
-Veo al astrónomo ciego de un ojo, es decir con uno de ellos cerrado, y con el otro atento a las estrellas que señala con su "triquetrum" y su mirada detrás de este.
 
-La "mirada". Vamos bien. Y la mirada escrutadora, ¿a qué apunta? ¿Para quién apunta?
 
-Apunta a las estrellas, a una en relación con otras, a las que puede ver e idealizar especulativamente.
 
-¿Diría usted que el centro ptolemaico es su propia mente?
 
-Por supuesto. La mirada de Ptolomeo apunta a aquella estrella que será reflejada en la retina de su único ojo atento para procesarla en su mente junto con las restantes de su cuadrante imaginario.
 
-Herr Luis, ¿cuál es el centro de gravedad de cada elemento que conforma el conjunto universal denominado "excéntrico"?
 
-¡La mirada de cada uno de los elementos! Cada elemento que especula y afirma opinión es "centro" de su propia realidad.
 
-"Centro" en tanto la doxa sea concertada, ¿es así?
 
-Claro que sí. Ptolomeo dedujo que el centro del universo era la Tierra y no se equivocó. Su mente, subsumida en el cerebro, el órgano que le permitió procesar sus ideas, estuvo en su cuerpo cuando, atento a la vastedad del cielo nocturno, se atrevió a afirmar que era el centro del universo: de Su propio universo.
 
-La mirada, por tanto, Herr Luis, siempre será el centro de quien dirige el objeto observado al cerebro, porque, reflejado el objeto en la retina y por efecto de luz habrá color, forma, tamaño, además de otros factores que instruirán a la mente, una categoría de supuesta realidad que ya tiene un nombre en su vago recuerdo. Los diccionarios pulirán después la definición y la certeza temporal "concertada", ¿no lo cree?
 
-Ya veo. Ptolomeo hizo de su centro, su propio gabinete astronómico de Alejandría en la Tierra, su centro universal: su "propio universo".
 
-Y Copérnico, ¿dónde trasladó su centro imaginario?
 
-Copérnico basó su teoría en observaciones astronómicas y matemáticas. La observación de los movimientos planetarios que estudió de los movimientos planetarios, le permitieron notar que no se ajustaban a la teoría geocentrista de Ptolomeo, que colocaba a la Tierra en el centro del universo. Por la simplicidad matemática buscó una explicación más simple y menos rigurosa para los movimientos planetarios, y encontró que la teoría heliocentrista era más coherente y fácil de calcular. Además, los trabajos de Aristarco de Samos, que revisó, ya hablaban de una teoría heliocentrista en el siglo III a.C. Así, es como Copérnico presentó su teoría en "De revolutionibus orbium coelestium" (Sobre las revoluciones de las esferas celestes), hacia el año 1543, donde el Sol era el centro del universo y que los planetas, incluida la Tierra, giraban alrededor de él.
 
-Imaginariamente, ¿será posible trasladar la mirada más allá del cuerpo? Al imaginar a los planetas alrededor del Sol, ¿dónde estaría aquel "centro"?
 
-En el Sol o en un estrado o púlpito imaginario desde donde se puede ver una suerte de "holograma" que represente al sistema solar, como la maqueta mecánica de Newton.
 
-Así es. Por tanto, redefina ahora vuestra idea peculiar de "excéntrico", bitte.
 
-"Excéntrico" sería todo aquel que, por comparación, no hace concéntrica la observación de otro observador que hace un centro relativo desde su mirada como observador en función al contexto de su propia opinión, interés y propósito. Espero no haberme equivocado.
 
-Para vuestra doxa acaba usted de expresar un supuesto de verdad y certeza temporal. Gracias. Dígame ahora, juzgar "excéntrico" ¿de qué depende entonces?
 
-De la mirada del juez que observa para juzgar.
 
-Muy bien. Le entrego ahora estos criterios. Identifíquelos, bitte:
 
Sobre una hoja blanca había una escritura mecanografiada que procedí a leer:
"El Máximo es Uno. Es inteligible «incomprensiblemente».
"El máximo es Uno. Es nombrable «innombrablemente».
 
-Me está usted exponiendo la definición de Nicolás de Cusa cuando se refiere al Máximo Absoluto en la persona De Dios.
 
-¿Las consideraría "excéntricas"?
 
-Sin el rigor de una prueba sería injusto hacerlo. El Cusano sustenta sus argumentos de modo convincente para mi entender modesto.
 
-Hemos abordado con vuestro auxilio la doxa de Ptolomeo referida a la realidad aparente del sistema que por siglos se aceptó como verdad. Habrá comprobado, por sus buenos estudios de astronomía, que todas las "nóminas", los nombres para categorizar algo, se otorgan por facultad de la razón sobre aquello admitido por observación y en proporción a lo que "excede" o "es excedido", es decir, si la relación por comparación determina "mayor" y "menor" por ser proporción. "Alia est claritas solis, alia claritas lunae, et alia claritas stellarum; stella enim a stella differt in claritate".
 
-La cita de Pablo a los Corintios: "Hay un brillo para el sol, otro para la luna y otro para las estrellas; pues cada estrella difiere en brillo". ¡Simplemente acertada y hermosa!
 
-Sin duda. Y el concepto de "número", ¿existiría sin el número una idea de "pluralidad" entre los entes?
 
-Sin "número" no habría, como afirma Cusa, discreción, orden, proporción, armonía, es decir, toda la pluralidad de los entes.
 
-Si el número fuera infinito, Herr Luis, ¿qué sería Máximo en el acto?
 
-El número infinito sería el máximo que coincidiría con el mínimo, infinito también en el pensar cusaniano. Si fuera el caso, en términos numerológicos cesarían los conceptos de discreción, orden, proporcionalidad, armonía, es decir, toda la pluralidad de los entes.
 
-Toda la pluralidad de los entes, por tanto, mensurables. Siga usted el pensar del Cusano: si hay un ascender en los números, ¿a dónde se llega?
 
-En acto se llega a un Máximo, pero por su finitud no llegaría al Máximo mayor, donde nada puede haber por ser infinito. Se aproximará infinitamente a él. Su ascenso es finito en acto. Del mismo modo su descenso también es finito en acto.
 
-Es correcto. Por tanto, dado cualquier número pequeño en acto, siempre por sustracción cuantitativa, ¿qué ocurre?
 
-Aquel será menor al descender por sustracción cuantitativa, como lo será mayor por adición cuantitativa al ascender. Caso contrario "no habría discreción entre las cosas, ni orden, ni pluralidad, ni nada excedente ni excedido en los números porque no existiría número alguno".
 
-Es necesario, por tanto, llegar en el número a un mínimo, tanto menor que no exista como la Unidad. ¿Por qué?
 
-Tanto menor que aquella Unidad absoluta, Herr Rainer, no podría haber nada, porque esta es la Mínima Unidad Absoluta que coincidirá con la Máxima Unidad absoluta en el razonar del Cusano.
 
-Está Unidad, por tanto, ¿es un número?
 
-No, porque el número admite algo que le excede o excede a otro. El número no es mínimo ni máximo "en lo absoluto".
 
-Por tanto, esta Unidad sería el principio de todo número en cuanto mínimo y máximo. Está Unidad Absoluta, a la que nada se opone, ¿será la absoluta maximidad? ¿Cómo la identifica Cusa?
 
-Es la absoluta Maximidad denominada "Dios bendito" por él. No es multiplicable porque Es todo lo que puede ser.
 
-Por tanto, esta Unidad no puede convertirse en número. Por el número, ¿qué entiende el Cusano?
 
-Entiende para que entendamos que el Absoluto nominado "Dios absoluto" corresponde al "Dios innombrable", el que es Uno, "que es en acto todo lo que es posible ser". Por tanto, aquella Unidad absoluta no sería susceptible a "más" ni a "menos"; tampoco es multiplicable. La Deidad es unidad infinita:
Extendiéndome otra de sus notas tomadas de sus apuntes de una edición suya de "De Docta Ignorantia", pude ver y leer lo siguiente:
 
שְׁמַע יִשְׂרָאֵל יְהוָה אֱלֹהֵינוּ יְהוָה אֶחָד
(Shemá Israel, Adonai Eloheinu, Adonai Ejad)
"Escucha, Israel, Adonai es nuestro Dios, Adonai es Uno".
Deuteronomio 6: 4-9 · Deuteronomio 11: 13-21 · Números 15: 37-41
 
-Para Cusa, Herr Luis, ferviente creyente, el shema hebraico era certeza por su significado ritual. Para él, quien afirmara la existencia de varias deidades estaría negando a aquel Dios único ejemplificado en la Unidad absoluta y todo lo que existe. Medite usted en la relación de unicidad y unificación del Todo con relación a lo que abarca.
 
-Así lo veo, Herr Rainer. Cusa afirma que, al igual que el número, que es uni-ente de una razón construida por nuestra discreción comparativa, hemos presupuesto la unidad como principio del número.
 
-Y por esta unicidad, ¿a qué conclusión llega?
 
-La unicidad absoluta es a su vez la pluralidad de todas las cosas que descienden de esta Unidad infinita, de tal modo que sin ella no podrían existir.
 
-Dígame ahora usted, ¿podría algo "existir sin existir"?
 
-En lo absoluto.
 
-Siendo entonces aquella Unidad absoluta entidad, las conclusiones a las que usted llega con relación a excentricidad, ¿cómo terminan para usted por ser definida, en los términos que defendió Ptolomeo?
 
-La relación que rescato es que el pensamiento Cusano resultó ser una antítesis que superó la opinión de Ptolomeo con relación a la configuración del sistema planetario. El pensamiento de Nicolás de Cusa desmontó las bases filosóficas que hacían necesaria la compleja especulación de Ptolomeo.
 
-La especulación de Ptolomeo al salvar las apariencias del Geocentrismo, no se trató de un "error de cálculo". ¿De qué entonces se trató?
-Su "especulación" forzó la creación de un sistema matemático increíblemente ingenioso y complejo -lleno de epiciclos, deferentes, excéntricas y ecuantes- porque insistía en reconciliar dos premisas innegociables con las observaciones.
 
-Vamos a la primera de ellas, Herr Luis.
 
-La premisa 1 es la denominada Cosmológica/Filosófica), donde se afirmaba que la Tierra es el centro inmóvil del universo.
 
-Y para Ptolomeo, ¿acaso no lo fue?
 
-Sin duda que sí.
 
-La segunda Premisa, bitte.
 
-La premisa 2 es la Estética/Religiosa, donde el movimiento de los cuerpos celestes debe ser circular y uniforme (perfecto). ¿Por qué es una "especulación"? Porque estos mecanismos no se basaban en la física aceptada, pues no explicaban por qué se movían así, sino que diseñó artificialmente Ptolomeo herramientas geométricas para que su modelo "funcionara" y predijera las posiciones de los planetas, manteniendo intactas las premisas. Claro, era una victoria pírrica de la matemática sobre la física y la simplicidad.
 
-¿Cómo le ayuda a usted el Principio de Unidad Absoluta de Cusa?
 
-Deme algunas pistas, por favor.
 
-La Coincidencia de los Opuestos del Cusano introdujo conceptos que socavaron los cimientos del mundo ptolemaico sin necesidad de telescopios. ¿Tuvo que ser "excéntrico" para sostener su teoría contracorriente?
 
-Debo reconocer que necesitó ser un "excéntrico" para alcanzar esta docta ignorancia que influyó en futuros observadores.
 
-Hábleme, bitte, de su principio central, la Unidad Absoluta.
 
-Dios como Infinito, para el Cusano, es el Máximo Absoluto, la infinitud misma. Su "Coincidentia Oppositorum" (Coincidencia de Opuestos) resulta ser la infinitud divina, donde todas las contradicciones y opuestos se resuelven y coinciden. En el Máximo absoluto lo máximo y lo mínimo son lo mismo. Una línea recta de una poligonal es infinitamente próxima a un círculo infinito que la contiene.
 
-¿Qué me puede decir del principio de "La Docta Ignorancia" como argumento que se aproxima a la verdad absoluta?
 
-Dado que nuestra razón es finita y Dios es infinito, no existe proporción entre ambos. El verdadero conocimiento comienza al reconocer los límites de la razón humana ante lo Absoluto.
 
-Por tanto, Herr Luis, ¿cómo englobaría usted todo esto para encontrar una relación que apunte a una solución?
 
-Siendo la metafísica del Cusano una herramienta de "solución excéntrica" para el postulado de Ptolomeo, se puede establecer al aplicar el principio de Unidad Absoluta y la noción de infinitud al universo físico. Sus conclusiones fueron revolucionarias al afirmar que el Universo no tiene Centro, y al hacerlo ataca a la Premisa 1 de Ptolomeo.
 
-Si el Todo absoluto es la Unidad Absoluta e Infinita, el universo, creación suya, ¿qué debería reflejar?
 
-Debería reflejar esa infinitud, aunque sea una infinitud "contraída" o limitada como los polígonos de igual diámetro inscritos en la circunferencia de lado N+1.
 
-Un universo infinito, ¿podría tener un "centro físico" y una "circunferencia"?
 
-Sin duda que no. Por lo tanto, la Tierra no puede ser el centro del universo, ni el Sol tampoco. El "centro" está en todas partes, que es el mismísimo Dios y la circunferencia que lo representa tampoco en ninguna parte. Todo está en Movimiento. Al verlo así ataca a la Premisa 1 de Ptolomeo.
 
-Si el universo no tiene un centro fijo, es "excéntrico", ¿algo en él puede estar en reposo absoluto?
 
-En lo absoluto. Imposible. La Tierra, por tanto, debe moverse, aunque no percibamos ese movimiento (igual que no percibimos el movimiento de un barco en aguas tranquilas).
 
-Entonces, la Perfección ¿es exclusiva del Cielo?
 
-Jamás. Aquí el argumento del Cusano ataca la Premisa 2 de Ptolomeo. Al romper la jerarquía aristotélica-ptolemaica que dividía el cosmos en un mundo supra-lunar perfecto, el celestial, y uno sublunar imperfecto, la Tierra, el Cusano dignificó la Tierra como planeta creado para el "Imago Viva Dei", en palabras de Agustín de Hipona.
 
-Si todo es parte de la creación de la Unidad Absoluta, por tanto, Herr Luis, ¿la Tierra resulta "imperfecta"?
 
-La Tierra no es el lugar de la corrupción, y los cielos no tienen por qué ser de una materia circularmente perfecta.
 
-La "especulación" de Ptolomeo, por tanto, y como doxa, ¿qué resulto ser?
 
-Un esfuerzo monumental por mantener a la Tierra en el centro de un universo finito y jerarquizado, usando matemáticas complejas para salvar un modelo filosóficamente obsoleto. Nicolás de Cusa, con su principio de Unidad Absoluta, introdujo una nueva metafísica donde la infinitud de Dios implica falta de centro y movimiento universal.
 
-Excelente. Su filosofía entonces ¿cómo ayudó?
 
-Hizo que la premisa central del geocentrismo (la Tierra inmóvil en el centro) fuera metafísicamente insostenible, mucho antes de que Copérnico ofreciera alternativas matemáticas o Galileo pruebas observacionales. El Cusano nos liberó de esa necesidad de "epiciclos" al liberarnos y liberar al universo de sus límites.
 
-A estas alturas, ¿ha trascendido vuestra opinión acerca de los "excéntricos extravagantes", quienes "hacen alarde de tener la última palabra en la política del buen gobierno"?
 
-Me avergüenza reconocer que, sin mi excentricidad racional durante toda esta disquisición a la luz de nuestra vela a punto de extinguirse, no habría jamás hallado una solución al problema de Ptolomeo con el auxilio de las premisas "excéntricas cusanianas", Herr Rainer. Para hablar de buen gobierno, mucho se ha dicho y escrito y todo se ha puesto a prueba en el devenir. Como juez, preferiría ser un atento observador y un cuestionador mesurado que esté siempre amparado bajo el rigor de la bondadosa sombra que me lleva a la luz de la Docta Ignorancia.
 
25.03.26
07 Nisan, 5786
LV

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