Villa Filomena

 



Villa Filomena
 
Escribí tu nombre terracota en la madera

Suave soplo
Polvo
Ventana rota
Cortina vieja
Techo empozado de pena

Fue marfil el pasado de toda la ausencia
En esta madera cretina
Entregada a la larva perdida en tristeza

Pena y polvo
Sombra

Y tu nombre desamparado en la madera


Agosto 1998
LV (1)

***









      Nota acerca de la casona (2)

Magdalena del Mar, la ubicuidad de todo este recordar, conservaba todavía el encanto de la Lima aristócrata que desde hace más de un siglo cedió a la modernidad. Muy a mi pesar, la casona donde conocí al protagonista de esta crónica dejo de existir. Villa Filomena fue sacrificada por los costos y beneficios de las constructoras que sobre el lote de la otrora casona, ya deshonrada en alquileres de multi viviendas y después restaurante de menú al paso, hoy se erige sobre su terreno un edificio multi vivienda de huéspedes que han hecho pactos de largo plazo con la banca de inversión. Sin detrimento a la cultura de sus huéspedes, ¿sabe alguno acaso el valor que representó esta casa? Pido perdón por tan impertinente pregunta.

Mi finado amigo WIlliam Oropeza me refirió alguna vez:
"La casona republicana de adobe y quincha, con el nombre de Villa Filomena, que se situaba en la esquina de la 37 de la Av. Brasil con la 1º de la calle Ricardo Rey Basadre, Magdalena; a tres cuadras de mi casa (757 Larco Herrera) y que poseía un original mirador, desde donde podías ver el mar y toda la avenida, ya no existe. Mi amigo Enrique Ponciano, hijo único y heredero de la misma; la vendió. Cincuenta por ciento en efectivo y la otra mitad con dos departamentos en San Miguel; en uno vive, el otro lo alquila. Ahora existe un edificio de casi trece pisos. Todos los departamentos ya se vendieron".


Cuando estuvo por años en abandono fue refugio de drogadictos y parroquianos. La oscuridad en el segundo piso admitió algunas pocas veces solo la luz de una vela.
Todo lo demás sobra, es inservible.

19.03.06 
01 Nisan, 5786
LV

(1)    Poema, publicado en Combinación. Primera edición, Lima, 2005. Cuidado de edición Alvaro Lasso © Editorial Cosas de Cronopios © Combinación. En coautoría con Otilia Navarrete, Ricardo Cassinelli, Marcela Valdivia, William Oropeza, Silvia Sachún, José Miguel Segovia, Viviana Vega, Luis Siabala.

(2)    Tomado de Prólogo a “Meditaciones para compartir I” de Anatolia Elva Vidal Taco

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