Sobre los límites del razonar humano



Sobre los límites del razonar humano


Leí en una pared:

“El razonamiento es la única herramienta que tenemos los seres humanos para entender y conocer las cosas, y aceptar como verdadero todo aquello de lo que no se pueda dudar, y no aceptar como verdad algo de lo que se pueda dudar”


Para entender y conocer cosas, ¿basta con el razonamiento?


La duda saludable, ¿a qué lleva?

¿Se podría dudar de que 2+2=4?

¿Se podría dudar que la suma de ángulos interiores de un triángulo cualquiera es 180°?

¿Por qué dudar que 2+2=5?

¿Por qué dudar que la suma de ángulos interiores de un triángulo cualquiera es 179°?

El razonamiento, ¿no es limitado? Si está estructurado para concebir el cosmos desde la perspectiva humana, material y terrícola, ¿no es el atributo de razonar propio de humanos ingeniosos, vehementes pero limitados como todo niño en las orillas del inmenso mar?

¿No es el humano el mismo que concibió la idea de un ser superior?

¿No es el humano el mismo que niega la existencia de un ser superior?

Concebir y negar, ¿no hacen presente el objeto que concibe? Porque de lo contrario, ¿cómo concebir lo que no existe?

Lo existente es susceptible de ser concebido. Lo no existente no puede ser imaginado, ni concebido, ni negado.

La mente maravillosa especula e indaga. Tantea saber lo incognoscible y de ese ejercicio la aproximación de su entendimiento se perfecciona sin jamás colmarse, como espiral ascendente “ad infinitum”.

¿Por qué despidió Virgilio a Dante en la cima del Purgatorio?

Las realidades espirituales, ¿no están acaso a otro nivel de comprensión?

(Hebreos 11:1)

Ya lo señalaba Fermat, desafiando el ingenio humano:

“Cubum autem in duos cubos, aut quadratoquadratum in duos quadratoquadratos, et generaliter nullam in infinitum ultra quadratum potestatem in duos eiusdem nominis fas est dividere cuius rei demonstrationem mirabilem sane detexi. Hanc marginis exiguitas non caperet”

..

“Es imposible separar un cubo en dos cubos, una cuarta potencia en dos cuartas potencias, o en general cualquier potencia superior a la segunda en dos potencias del mismo grado.

He descubierto una demostración verdaderamente maravillosa de esta proposición, pero este margen es demasiado estrecho para contenerla”

Pierre Fermat. Nota marginal en Diofanto, 1637

Pero hay quien dice:

“Si en los seres humanos existe el atributo que es el del pensamiento, por dicho razonar se llega a la conclusión de que de la nada no se puede crear algo…”

Esto, ¿es posible?

Pero hay quien también dice:

“A nadie le he visto hacer eso: Que de la nada fabrique algo. Y tampoco he visto a Dios en ningún lado, como para aceptar que Él crea algo de la nada…”

El que a nadie se le haya visto hacer eso, ¿niega aquella posibilidad?

¿Alguien puede atestiguar cómo se formó el sol en sus inicios?

La ciencia, ¿no especula sobre este tema en base a observación y data?

¿No empezó a desentrañar misterios el estudio de la denominada física cuántica?

¿Es irracional creer que algo surgió de la nada?

La racionalidad no concibe el nihilismo.

Lo irracional, dicen, es la fe.

Ergo, los temas de fe ¿no son irracionales?

Ya lo señalaba el Sabio en Eclesiastés 3:11; 11:5:

“Cuncta fecit bona in tempore suo: et mundum tradidit disputationi eorum, ut non inveniat homo opus quod operatus est Deus ab initio usque ad finem.

Quomodo ignoras quae sit via spiritus, et qua ratione compingantur ossa in ventre praegnantis: sic nescis opera Dei, qui opifex est omnium.”

“Todo lo hizo bueno á su tiempo; y entregó el mundo á las disputas de ellos, sin que pueda el hombre alcanzar la obra que hizo Dios desde el principio hasta el fin.

Como ignoras qual sea el camino del espíritu, y de qué manera se formen los huesos en el vientre de la que está preñada: así no sabes las obras de Dios, que es el Hacedor de todo. (Scio de San Miguel).


Por esa razón:

“El razonamiento es la única herramienta que tenemos los seres humanos para entender y conocer las cosas limitadas, y aceptar como supuesto de verdad todo aquello de lo que se pueda dudar, y aceptar como dicho supuesto algo de lo que saludablemente se pueda dudar para avanzar en lo incognoscible hacia ese camino que rastrea visos de verdad”


27.07.26

14 AB, 5786

HR

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