Sobre el dar correspondido




Leí en una pared: “Cuando tú das y esperas algo a cambio, eso es una inversión. Cuando tú das y no esperas nada a cambio, eso es amor”.
...

Esperar algo a cambio, ¿no es expectación?

En realidad, esperar retribución alguna, obliga a una pausa de silencio y de detenida respiración.
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Hay quienes esperan algo a cambio y no hacen mal: desean ser correspondidos para efectos de inculcar valores en otros y también por amor propio.
...
Pero,
¿Quién aplaude un atardecer?
...
Muy pocos lo hacen para sus adentros (no audible, porque reservan la gratitud a la intimidad). 
Y éstos son los más agradecidos, porque conscientes de recibir el bienestar que les significa la amistad con aquel que da siempre alegre, se regocijan por toda espontánea acción correspondida.
Luego, el atardecer se torna poema, lienzo, o quizás el preludio de una sonatina para dos instrumentos armonizados por las cuerdas.
...
Quizás por ello que,
Cuando alguien sabio recibe retribución de manos de alguien agradecido, esta acción ¿no lo sorprende, estimula, lo reafirma, sin hacer que este recibir supere la dicha de su dar?

Al no haber expectación, presiente que es valor agregado, respuesta del desinteresado cariño fraternal que se le tiene
Tan solo eso...

03.03.19
26 Adar, 5779
HR

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