Sobre la desobediencia afectiva




Leí en una pared: “[...] si van a quererte de a ratos es mejor que no te quieran
Si no te aman como mereces declara la "desobediencia afectiva" y ándate...niégate a seguir!!
El buen amor es recíproco.
... No corras detrás de quien sabe dónde conseguirte”
...

¿Qué deja ver un amor “intermitente”?
¿Qué implica un amor “como se merece”?

Es imposible cosechar en terreno baldío.
No existe reciprocidad donde una causa no corresponde a un único efecto.
...
¿Cuál fue la causa de la desobediencia? ¿No fue el error?
¿Cual fue el efecto de aquella rebelión? ¿No fue la desdicha?
...
Si el error cosecha desdicha, ¿cuál es la consecuencia de toda esta contradicción?
El acierto tendría que producir dicha.
Ergo, dar en el blanco producirá satisfacción.
...
La desobediencia afectiva dio lugar y tiempo a una causa equivocada.
Consintió costumbre.
...
Quien se declara en rebelión afectiva ¿no permitió ilusión y costumbre?
Ambos moraron engañados, ilusos a una causa sin efecto: la fantasía que engendró fantasía y una dolorosa caída sobre la dura realidad.
...
Conocía la recomendación: “niégate a seguir”, porque la invitaron a andar por la senda de la enmienda.
Y la enmienda es cambio
Y el cambio, ¿no es lección aprendida?
...
Así,
Si van a quererla es mejor acertar en la elección afectiva antes de revelar sentimientos, y así evitar que no la quieran.
...
No tendrá usted que experimentar “desobediencia afectiva” alguna, ni tendrá que irse ni tendrá porqué seguir por una inútil experiencia.

Si el único amor es recíproco correrá detrás de quien sabe dónde lo conseguirá.

18.08.2019
17 Ab, 5779
HR

Cecilia Di Cenzi, gracias.

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