Sobre la privación del amor propio



Sobre la privación del amor propio

¡Cuanto daño ha causado la falta de amor en los infantes! Privar a un niño de afecto tiene lamentables e impredecibles consecuencias sociales. Es necesario, en la abnegada tarea de la cura, la inducción en los padres de no privar por ningún motivo a los hijos de afecto, o ayudar a darlo para devolver el amor propio arrebatado. Será necesario otorgar razones a la voluntad sufrida para querer hacerlo.

Sin un equilibrado sentido de amor propio, la orientación emocional estará en manos del ciego corazón en las decisiones más importantes de vida, con lamentables consecuencias en hogares disfuncionales.


Dicha educación del espíritu podría ser la enmienda más acertada para corregir actitudes y guiar en sabiduría de vida a cualquier persona con un pasado lamentable que pudiera haber sufrido. Luego, la emoción herida y confusa será guiada por la razón educada, hacia el camino del amor propio.

Ésta no se limitaría a adquirir aptitudes, porque la capacidad de pensar le otorgaría facultades para entender y ver más allá de las palabras, la ayudaría a interpretar conductas, gestos, el control de traumas propios de la infancia que serian comprendidos y dominados. Contribuiría así en la enmienda de una vida con propósito, porque le otorgará sabiduría y felicidad duraderas. Devolver el amor propio es el camino. Fruto de ello, la persona que se ama enmendará por la razón asistida la búsqueda y la elección de un prospecto de vida.

Educado así el amor propio, (el sentido emocional asistido por la razón), el encuentro con un espíritu afín sería más probable y acertado.

18.11.18
HR

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