Sobre las compañías afectivas



Sobre las compañías afectivas

“Quien quiera estar en una vida que no es la suya, estará en realidad en calidad de huésped. Deseará compartir vida por libre voluntad, al lado del compañero escogido de vida.
Nadie puede estar en la intimidad del espíritu, salvo Aquel que otorga vida.
El sentido de asociación es una agradable necesidad que se cultiva desde la infancia, con padres cariñosos y atentos que saben dar afecto y sentido de seguridad.
Quien aspira acompañar a otra vida, si en verdad ha evaluado motivaciones altruistas, será un excelente compañero, mentor y amigo permanente: tomará la posta de la tarea que iniciaron los progenitores en abundancia de cariño y amor abnegado. En algunos casos, significará el bálsamo curativo para un espíritu privado y ausente de afecto, con efectos recíprocos...”
19.11.18
HR

Comentarios

Entradas más populares de este blog

I. Disquisiciones sobre el cusano. Sobre apetitos y deseos insaciables

Rosa de mi sueño

Acerca del convivio del excéntrico egoísta y el sensato perspicaz