Sobre niños y felices emociones


Sobre niños y felices emociones
 

Leí en una pared: “Los niños no se reprimen: ¡los reprime la intolerancia egoísta!”
 
...
 
¿Optarán por ello vivir insensibles?
 
Terminan indiferentes y relegados a la oscuridad, sin saber por qué.
...
"Mientras callé, se envejecieron mis huesos
En mi gemir todo el día.
 
"Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano;
Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Selah
 
"Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia;
Con cánticos de liberación me rodearás". Selah”
(Salmo 32: 3, 4, 7)
...
 
Los niños ¿no necesitan para sus postreros años la confirmación de un sustento afectivo?
...
Al procurarles fruto de amor, cuando adultos, verían por sí mismos la feliz consecuencia de aquel sostén abnegado, amoroso, que querrán replicar hacia otras vidas, sus pequeños engendros, que crecerían bajo su cariño, disciplina correctiva, su amistad fraternal, incondicional... la suma de aquel sustento afectivo que le procuraron sus padres queridos.
 
Y hacia el final de sus días, la sucesión que dejarán felices como herencia a otras generaciones:
 

la misma renovada e infinita cosecha de amor leal.
 
03.11.18
HR

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