Sobre el quererse uno mismo






Leí en una pared. “En esta vida hay que quererse mucho para que nos quieran más”
...

El quererse uno mismo, ¿procura la aceptación de otros como objetivo?

“Las expectativas que tardan en cumplirse enferman el corazón, pero el deseo cumplido es un árbol de vida” (Proverbios 13:12)
¿Qué garantizará que no tarde aquel deseo tan esperado?
...
Buscar primero tierra fértil para cultivo, ¿no es mejor que todo esfuerzo de arar en terreno baldío? Aquel esfuerzo sería fecundo si empezara por cultivar primero sobre vuestra propia estima.
...
Sin autoestima no se procurará honra, y sin sentido de honra no alcanzaría aquel equilibrado sentido de fortaleza de ánimo llamado valía.
Reconocer en usted valía, ¿no dependerá entonces del juicio meditado y favorable de sus propias fortalezas? Haga entonces una pausa al mirarse en el espejo.
...
Sin esta actitud no habría por otros aprecio, es decir aquel sentimiento de cariño moderado hacia los demás que inicia una relación de amistad poco profunda pero cordial y respetuosa.
...
Aquella fortaleza, ¿no le evitará hacer las cosas por cumplido? La motivación sería el mismo aprecio que en otros se reconoce usted mismo. Nacería en usted hacerlo sin la carga del compromiso.
...
Respeto y amor se reafirman así en quien valora todo sentido de entrega por aprecio. La capacidad de ver en otros cosas dignas de sincero elogio es fruto, consecuencia de dicha certeza.
...
Por tanto, ser aceptado por los demás, ¿no sería consecuencia de buena actitud que deviene buen obrar? Quien se tiene afecto, ¿no estará en mejor condición de condescender?
...
Dar por cumplido agota, y más aún cuando las condiciones no son favorables. El dar social muere así cuando las posibilidades materiales se agotan.
...
Dar generosamente no está condicionado a la expectativa de una reacción como lo es el recibir, porque, salvo se trate de un pacto afectivo donde ambos esperan ser consecuentes y con ilusión, al no ser usted correspondido, el dar a otros resulta una acción edificante por el buen obrar. 
No existiría la amenaza del reproche.

Por tanto,
“En esta vida es mejor estimarse primero para comprender principios de buena convivencia. El que nos quieran a cambio sería por añadidura, un inesperado valor agregado".

04.06.2019
01 Sivan, 5779
HR

Comentarios

Entradas más populares de este blog

I. Disquisiciones sobre el cusano. Sobre apetitos y deseos insaciables

Rosa de mi sueño

Acerca del convivio del excéntrico egoísta y el sensato perspicaz