I. Ocaso
Sol de la alta montaña
Sol del arcano de Ahura Mazda,
No serías nada si faltasen aquellos sobre los que brillas,
Los simples mortales que te señalamos al igual que aquel: “Lux Aeterna”.
¿No brillaste por diez años sobre quien hoy te deja?
¿Sobre la serpiente, sobre el águila?
Por diez años diste en pos de la locura del sabio y de la riqueza del pobre.
Desciende hoy de ti aquel misericorde de hombres como cuando desciendes tú mismo al mundo inferior.
Bendición seas para todos aquellos sedientos de felicidades excesivas…
¡Bendícelos!
Que rebalsen aquella copa sobre la que brillas, y que tú satisfagas a cada uno como aquel en su propio descenso.
En tu propio ocaso, ¡Zaratustra!
13.08.25
De “El ocaso del arcano”
LV

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