Sobre amigos, mentores y enemigos
Sobre amigos, mentores y enemigos
Leí en una pared:
“Nadie es tu amigo…
Nadie es tu enemigo…
¡Todos son tus maestros!”
…
La vocación magisterial, ¿se circunscribirá a lazos de afecto o desafecto?
¿Quién es en realidad un maestro?
El amigo que aconseja es filial
El enemigo que enseña es humanamente mortal
El maestro que educa, ¿no lo hace acaso por vocación?
…
El amigo que quiere aconseja por un sentir fraterno de bienestar a quienes ama. De allí que se le considere “mentor amigo”.
…
El enemigo causa daño por un sentir anti-fraterno de egoísmo y maldad. De allí que se le considere “mentor de mal”.
…
Un consejero, guía o facilitador, sin adjetivos, ¿no apela por vocación experimentada a compartir sus conocimientos y experiencia con alguien menos experimentado (el mentorizado) para ayudarle a crecer personal y profesionalmente?
…
Durante una relación de largo plazo, ¿no ofrece asesoría, autoconocimiento y apoyo para que el mentorizado alcance metas, desarrolle habilidades y supere desafíos en el curso de su propia vida?
…
La voluntad vocacional carece de la intencionalidad que le acredite adjetivos de amigo a quien actúa fraterno o de aquella indirecta escuela del mal obrar que deja un enemigo contra la integridad de alguien.
…
Así, quien enseña por vocación ¿no es mentor en tanto sea aquel “agricultor” que riega por un espíritu altruistas con miras en el bienestar permanente de los demás?
“Nadie es tu amigo…
Nadie es tu enemigo…
¡Todos son tus maestros!”
…
La vocación magisterial, ¿se circunscribirá a lazos de afecto o desafecto?
¿Quién es en realidad un maestro?
El amigo que aconseja es filial
El enemigo que enseña es humanamente mortal
El maestro que educa, ¿no lo hace acaso por vocación?
…
El amigo que quiere aconseja por un sentir fraterno de bienestar a quienes ama. De allí que se le considere “mentor amigo”.
…
El enemigo causa daño por un sentir anti-fraterno de egoísmo y maldad. De allí que se le considere “mentor de mal”.
…
Un consejero, guía o facilitador, sin adjetivos, ¿no apela por vocación experimentada a compartir sus conocimientos y experiencia con alguien menos experimentado (el mentorizado) para ayudarle a crecer personal y profesionalmente?
…
Durante una relación de largo plazo, ¿no ofrece asesoría, autoconocimiento y apoyo para que el mentorizado alcance metas, desarrolle habilidades y supere desafíos en el curso de su propia vida?
…
La voluntad vocacional carece de la intencionalidad que le acredite adjetivos de amigo a quien actúa fraterno o de aquella indirecta escuela del mal obrar que deja un enemigo contra la integridad de alguien.
…
Así, quien enseña por vocación ¿no es mentor en tanto sea aquel “agricultor” que riega por un espíritu altruistas con miras en el bienestar permanente de los demás?
Quizás por ello,
“Alguien ostentará ser vuestro amigo…
Alguien pretenderá ser vuestro enemigo…
¡No todos alcanzarán a ser para usted y por vocación vuestros legítimos maestros!”
26.08.25
02 Elul, 5785
HR

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