IX. Luz de aurora

 

IX. Luz de aurora


Toda la madrugada y la mañana entera acariciaron el rostro dormido del arcano.


Miró al despertar el bosque y el silencio de aquella espesura verde.


Al discernir súbitamente una verdad nueva se puso de pie de un salto con ansias de aclamar el rebosante contenido de su emoción, como marino que, en medio del ponto ha descubierto tierra.


Dijo para si:


“Una luz he visto. Necesito compañeros marinos que me acompañen, vivos y no cadáveres para conducirlos adonde yo quiera. Vivos todos ellos que se querrán seguir a sí mismos y al hacerlo a mi seguirme quieran.


“Una luz he visto. No predique más Zaratustra al pueblo sino a compañeros, reclutas de viaje. ¡No sea el arcano pastor de ovejas ni perro de rebaños!


“Se llaman ‘buenos y justos’ aquellos pastores. ¿Será posible apartarlos del rebaño? Seré un ladrón para estos que me odian.


Se llaman también ‘creyentes ortodoxos’ aquellos pastores”


“Vedlos: buenos y justos, ¿a quién vosotros odiáis? A quien les quiebra valores en forma de tablas, ¡a ese destructor e infractor: a un creador odian!


“Vedlos: creyentes que creen, ¿a quién  vosotros odiáis? A quien les quiebra valores en forma de tablas, ¡a ese destructor e infractor: a un creador odian!


“El creador busca compañeros para su viaje, no cadáveres, no rebaños, no creyentes. Co - creadores busca el creador, hacedores de nuevas tablas.


“El creador busca compañeros para su viaje, Colaboradores para la reconciliación. Ved ¡cuán grande y madura está la mies! Pero le faltan hoces, cien de ellas. ¡Enojados con ellos están porque con sus manos arrancan espigas!


“El creador busca compañeros que quieran afilar hoces, los apodados ‘aniquiladores, despreciadores del bien y del mal’. A los segadores, a los que celebran fiestas.


“El creador busca co- creadores para recolectar, reclutados en las fiestas. ¡El creador es ajeno de rebaños, pastores y cadáveres!


“Descansa en paz, primer compañero mío. Tu morada perpetua será este hueco árbol, resguardado de lobos. Mi tiempo pasa y te dejo. Soy poseedor de una nueva verdad que llegó hasta mi en forma de caricia de aurora en aurora. No soy pastor ni sepulturero. Es la última vez que le hablo a un pueblo y la última a quien a un cadáver le hablo.


“Me voy a buscar cosechadores, creadores, celebradores de fiestas para unirme a ellos: quiero enseñarles el arco iris y las escaleras que conducen al supra - hombre.


“A los eremitas les cantaré mi cántico, estén solos o emparejados. A todo aquel que tenga oídos para oír lo inaudito y quiera abrumar su corazón con mi regocijo.


“Voy a mi meta, marcho. Mi brinco será por sobre el hombro de todo indeciso, de todo rezagado.


“Marcho ahora en pos del ocaso de cada uno de ellos”


20.08.25

LV

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