Sobre cómo vadear un río en estado de ceguera
“Leí en una pared: “Déjate llevar por los consejos del buen corazón. Acertarás a donde vayas”
Vaya usted y explique:
‘La experiencia guiada en humildad obra en beneficio de una razón educada, siendo más eficaz que los impulsos desesperados del ciego y engañoso corazón.
Las “corazonadas” guiadas por el consejo de la razón tienden a ser “luz para los pies, lámpara para la vereda”. Los sentimientos desamparados fracasarán en el intento.
Aquel sentimiento asistido garantizará bienestar y seguridad en toda decisión, sin lugar a dudas.
¿O es que usted ha experimentado mejor guía que ésta?
“Déjame ser tus ojos. Tú serás mis piernas”
(El cojo ofreciendo vadear un río a un ciego, montado éste sobre sus hombros).’”
(Salmo 119:105)
(Salmo 119:105)
22.11.18
HR
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