Sobre jóvenes y sabios




Leí en una pared: “¡Ay! si la vejez pudiera y la juventud supiera...”
Vaya usted y consuele:

“La “vejez”, ¿no es una “juventud” extendida, acaso? Los jóvenes sabios logran y saben tanto bajo la guía de un adulto sabio. Pero al viejo, ¿quien lo asiste?

“No tengas miedo, porque yo estoy contigo. No mires por todos lados, porque soy tu Elohim. Yo ciertamente te fortificaré. Yo cierta y verdaderamente te ayudaré. Sí, yo verdaderamente te mantendré firmemente asido con mi diestra de justicia’” (Isa 41:10) Si un hombre y una mujer dejaron de poder hacer y recordar tanto, ¿será que han entrado a la edad de la modestia? Sabios ahora, viven conscientes de sus limitaciones. Modestos, dejan que sea aquella fuerza que es más allá de lo normal la fuente de su poder. Aprenden a no granjearse logros ni atribuciones que en realidad nunca le pertenecieron. Hacen así de su vida una escuela.
“ Y aun hasta la vejez y canicie, oh Elohim, no me dejes, hasta que informe acerca de tu brazo a la generación; a todos los que han de venir, acerca de tu poderío” (Sal 71:18)
...

“Oh, ¡si la juventud pudiera y también supiera el deleitable camino de los sabios...!”
15.12.18
Shabat, 07 Tevet, 5779
HR

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