Sobre la correspondencia del odio




Leí en una pared: “La mejor venganza es sonreírle al odio; no es hipocresía: es elegancia”

La mejor venganza, ¿será la no venganza?

El odio es la tara de quien odia.

Sonreírle al que odia “amontona brazas ardientes sobre su cabeza”, y deja libres las manos para los actos de hospitalidad.

Los recursos de la paz contribuyen a regocijar el corazón: vida plena al organismo de carne.

Quien odia, ¿no tiene también derecho a conocer la bondad de este derrotero?

07.12.18

29 Kislev 5779, 5ta vela del Janucá.
HR

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