Sobre el valor real de las cosas




El valor real de las cosas no lo pone la oportunidad, sino el sentido de aquellos objetos que representan algo para cada quién ...
Son aquellas cosas con las que uno pide ser enterrado, por ejemplo.
La esperanza de resucitar con ellas en la mano, le garantiza al dichoso que recordará... ¡para seguir amando....!

El valor real de las cosas lo pone un corazón instruido por una bondadosa y generosa Razón.
Los detalles en cada significativa cosa son tesoros que implican historias de dramas y felices conclusiones...lágrimas empozadas en las arcas secretas de un complicado corazón.
Una historia, un poema que el espíritu sensible descifra con los recursos del amor: fotografías sepia que le sonríen en actitud recíproca.

El valor de cada cosa, ese valor lo pone el espíritu colmado de misericordia, memoria y amor...

04.11.18
HR

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