Sobre sentimiento e identidad en la ternura




Leí en una pared: “Para la ternura siempre hay tiempo”.
Vaya usted y reafirme:


La mayor apertura de un corazón ¿no es la demostración de ternura? Nace motivada por lo entrañable, y representa virtud demostrada con sentimiento y después identidad.
Sentir ternura, cuando corresponde cariño fraternal hacia algo o alguien que le represente dulzura, delicadeza, debilidad.

Ser tierno, ¿no es verbo, identidad conjugada del ser, iniciativa y actitud espontánea de corresponder libre a aquel objeto de amor tan especial? Sin ternura, nadie sacrificaría prioridades, ni entregaría todo por nada a cambio.

Ser tierno, por tanto es la identidad conjugada de un espíritu que ha abierto en el objeto de su cariño el dar de los tesoros más preciados: todas las reservas de su amor incondicional.

24.12.18
16 Tevet, 5779
HR

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