Sobre una marca de pretensión falaz


Sobre una marca de pretensión falaz 


Leí en una pared: “GUERRA MUNDIAL DE LAS MARCAS. E. Rada

Si siempre las /Oportunidades /Se multiplican /Cuando sabia /Mente las usas /Y la guerra es /Entre la marca /Más antigua de /La humanidad /Con veinticinco /Siglos de antigüedad /Llamada Metafísica / Vendiendo más allás /Que como pago te /Cuesta la ida misma /Y por el otro lado /La primicia histórica /De la marca más /Novedosa de todas /Con solo veinticinco /Años de existencia /Llamada Netafísica -Desoculta el más acá /Que es la vida como /Maravilla existencial: /¡Entonces /La Metafísica /Ha muerto pues /La Netafísica /Ha nacido ya!”



¿Existirá algo nuevo bajo el sol?


Concedámoslo. Andrónico de Rodas, ¿no es cierto que acuñó “Metafísica” en el siglo I a.C., al ordenar los tratados de Aristóteles? Veintiún siglos, en efecto. Pero ¿bautizó Andrónico algo que nacía, o algo que ya llevaba andando desde Parménides veinticinco siglos? Si el nombre tiene veintiuno y la cosa veinticinco, ¿no resulta que aquella supuesta marca llegó cuatro siglos después del supuesto producto? ¿Qué marca sería esa que no nombra lo que vende sino lo que ya existía sin ella?

¿Hay en esto algo novedoso bajo el sol?


Es admisible que la era digital desplazó el lugar donde el hombre plantea sus inquietudes últimas; que lo inmediato, lo conectado y lo verificable ocuparon el sitio que antes tuvo lo trascendente. Aquel desplazamiento real que merece pensarse, ¿puede hacer que un lugar se desplace y que el otro se extinga? ¿Desde cuándo cambiar de sitio la pregunta equivale a suprimirla?


“Marca” ¿acaso no nombra aquello que vende productos? Metafísica nombra una disciplina; “Netafísica” (sic), una ocurrencia lúdica e iconoclasta de la era informática. Llamar marca a ambas, ¿no es un error de categoría, que confunde el orden del pensar con el orden del mercader, antes que una metáfora audaz? Y si la metáfora no se demuestra sino que se presupone, ¿no se está dando acaso por probado precisamente lo que habría que probar?


Escribe el autor que la Metafísica “como pago te pide la duda misma”. ¿Y qué mercader cobra en dudas? ¿No es la duda el precio del método y no del producto? Al fijar ese pago, ¿no confesó el autor del graffiti, contra su propia tesis, que aquello que llama “marca” es en verdad un ejercicio y no una mercancía?


Hacia la conclusión: “¡Entonces la Metafísica ha muerto pues la Netafísica ha nacido ya!” ¿No es este el falso dilema en su forma más desnuda —suponer que de dos cosas solo puede subsistir una? Siguen coexistiendo la filosofía, la religión, el arte y la internet. ¿No equivale esta oposición excluyente a decir “nació el auto, entonces el caballo ha muerto”?


Quien reduce veinticinco siglos de Metafísica a “vender más allás”, y treinta años de era digital a “desocultar el más acá”, ¿no practica en ambos extremos el mismo reduccionismo? ¿No son ambas historias más amplias y más complejas que su caricatura? Y si la fórmula está construida para halagar al disconforme con la novedad iconoclasta, ¿no será la propia “guerra de marcas” el más comercial de los dos productos?


¿Qué es entonces la “Netafísica”? Si desoculta el “más acá” y llama a la vida maravilla existencial, ¿no está haciendo justamente metafísica —una metafísica de lo inmanente? ¿Y puede una provincia derogar al reino que la contiene? Al proclamarse “sustituto”, ¿no se anula a sí misma como sustituto?


Si nada hay nuevo bajo el sol, ¿no queda igualmente alcanzada la alarma por el cambio de época? Vivir en lo inmanente, lo digital y lo inmediato ¿no será el modo que este siglo encontró para lo que todos los siglos hicieron a su manera? Quizá la única novedad posible sea la vigilancia de uno mismo sobre sus desbocadas pretensiones.


Así, no habiendo nada nuevo bajo el sol,


“NO HAY GUERRA /DE IDEARIOS

Si siempre las /Oportunidades /Se multiplican /Cuando sabiamente /Las usas /No hay guerra /Entre la disciplina /Más antigua de /La humanidad /Con veinticinco siglos /De ejercicio /Y veintiuno de nombre /Llamada Metafísica /Que interroga el más allá /Y cobra como pago /La duda misma /Y por el otro lado /La ocurrencia reciente /Con solo treinta /Años de existencia /Llamada “Netafísica” /Que quiere desocultar /El más acá /Que es la vida como /Maravilla existencial: /¡Entonces /La Metafísica vive /Pues la Netafísica /Si algo dice /Es su “provincia” /Y no su sepulturero!”



10.08.26

27 Av, 5786

HR


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