Sobre inculcar la primera enmienda




Leí en una pared: "Nunca tengas miedo de disculparte con tu hijo si pierdes el control y dices algo enojada/o que no quisiste decir, DISCÚLPATE. Los niños necesitan saber que los adultos también cometen errores y que las disculpas sanan tanto al que las ofrece como al que fue ofendido".
...

Algo visceral, ¿se asimila de buena gana?

Lo que se siembra con el hígado, ¿no se cosecha con otro hígado?
...
A contrario sensu, humildad y enmienda, ¿no se inculcan con el ejemplo?
Como sucede con muchas virtudes, la actitud sincera y humilde consigue por la admisión de un error oportunidad de enmienda, y así procura buenas relaciones.
...
Sin estas, ¿no seguiría desacreditado por perder la confianza de otros? Sin tranquilidad no habrá buen vivir.
...
Asumir la responsabilidad de un error es rectificar un camino que devuelve la tranquilidad a otros, y también a la conciencia.
...
La primera enmienda, por tanto, ¿no expresa sincero pesar por haber dañado la paz? ¿Por qué ocultarlo?
...
Padres, ¿ya olvidaron vuestra infancia?
Los arrebatos de cólera que manifiesta desenfreno resulta en hijos que ocultan mentirosos la admisión de sus faltas, minimizando como consecuencia la gravedad de cada uno de sus actos. ¿Hay alguien acaso exento de falta?
...
Aquel miedo, ¿no desarrolla actitudes egoístas? Si consigue engañar se aplaudirá por su hazaña.
...
La admisión de cualquier error evita esa tendencia porque reclama enmienda con un sincero y sentido "perdón", junto a obras propias de pesar, sin quedar libre de castigo (entiéndase por esto corrección), sea cual sea las medidas que tome el agraviado contra él. 
Así es como inculca usted responsabilidad y consecuencias: la segunda enmienda.
...
Los niños observan y repiten para sí nuevos valores: el recurso del perdón y el subsanar sin tener que recurrir a la cobarde acción de eludir consecuencias.
Sus valores quedan afirmados con la sonrisa paternal de aprobación, quizás abrazos después del dolor por privación correctiva. ¿Qué padre que ama a su prole le evita el camino de la justicia por vía de disciplina?
...
"Por cuanto la sentencia contra una obra mala no se ha ejecutado velozmente, por eso el corazón de los hijos de los hombres ha quedado plenamente resuelto en ellos a hacer lo malo" (Ecle 8:11)
"El que se adhiere a la disciplina es una senda a la vida, pero el que deja la censura hace que se ande errante" (Prov 10:27)
...
Si un padre comete un error ante un hijo deberá elegir entre dos opciones:
Justificarse con cuentos o historias fantásticas, culpando a otros, incluso al primer padre, Adán.
Ofrecer disculpas y explicar por qué es menester someterse a acciones de enmienda.
...
¿Cuál es la opción prudente? Si es la segunda, ¿por qué la primera, la ley del menor esfuerzo, sería insensata? ¿Habrían consecuencias?
...
La humildad seguida de enmienda, ¿no es de mayor importancia en la juventud? Para entonces habrá comprendido el otrora niño la importancia de meditar decisión y acción antes de proceder, después de decidir. 
Será un sabio que enfrentará cualquier obrar.
...
Quizás por ello,
"Nunca dude en disculparse con vuestra prole si pierde usted el control y dice un exabrupto. Discúlpese. Los niños necesitan saber que sus padres cometen también errores y que las disculpas son enmiendas que sanan tanto al que las ofrece como al ofendido".

Limitarse a explicar y abundar en definiciones precisas sobre "humildad" y "enmienda" es inútil para efectos de paternidad, porque estas cuestiones son inquietudes de filólogos y filósofos.

18.05.2019
Shabbat, 13 Iyar, 5779
HR

Comentarios

Entradas más populares de este blog

I. Disquisiciones sobre el cusano. Sobre apetitos y deseos insaciables

Rosa de mi sueño

Acerca del convivio del excéntrico egoísta y el sensato perspicaz