Sobre la receta del que es honesto






Leí en una pared: "¿Quién tiene la receta para poder sacar lo feo para afuera? Una cosa es decirlo y otra poder hacerlo... totalmente de acuerdo que la paz interior es más importante, pero…. quien tenga la receta que la pase".
...

La demostración de honestidad, ¿no es ejercicio individual? ¿No pertenece al fuero privado?

¿Qué motiva el oficio de juez? ¿No tenemos uno propio, acaso?
...
La receta: honestidad consigo mismo. La conciencia es aliado que impide dormir y actúa implacable cuando asiste vigilante y en expectativa ante la presencia de un error.
...
Quien pueda ser honesto consigo mismo y escuchar o ver con atención los propios errores a la luz de un codigo moral acepto, prepara para sí el camino para acciones correctivas antes de juzgar las propias que se reflejan en el semejante.
Porque estas, ¿no son acaso oportunos recordatorios? ¿No le recuerdan que nadie está exento de error?
...
Por tanto,
"Quien comprenda la receta para poder evaluar lo malo emergente en uno mismo compártala. Una cosa es percibirla y otra enmendarla en uno después de haberse juzgado. La paz interior, ¿no es importante? Sea tan amable de pasarla"
...
De esta forma, 
El juicio contra el prójimo deja de ser desalmado, cínico y furibundo: cada quien habrá mostrado conmiseración y aceptado la enmienda del caso consigo mismo

por haberla evaluado previamente y en soledad ante un espejo.

20.04.19
Pesaj, 15 Nisan, 5779
HR

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