Sobre la reciprocidad




Leí en una pared: “Soy si eres
Voy si vienes
Doy si das
Estoy si estás
Porque si no es mutuo no sirve”
...

Quien da, ¿no es feliz porque comparte de la abundancia de sus tesoros?

Quien no le corresponde, ¿sufre pérdida? ¿Es inútil todo buen obrar?
Un “ida y vuelta”, ¿es en realidad fundamental?
...
La correspondencia mutua siempre será anhelada, bien recibida y necesaria, porque es el efecto de una causa. ¿No es lo que pactan solemnes durante su unión las parejas?
Pero, ¿es fundamental?
...
Si las acciones buenas no son correspondidas, quien obra según su naturaleza sincera, no pierde nada: gana mucho, porque al hacerlo reafirma su honra. ¿No refuerza la convicción de ser uno mismo el practicar aquellos principios de conducta?
...
Hay factores de formación que dejaron insensibles a algunos; esto no los exime de ser agradecidos y consecuentes cuando son pareja, porque pactaron una permanente unión.
...
Si no saben corresponder, ¿será posible que los motive la constancia del buen ejemplo?
Al final de todo, sufre amargura, no quien es dador alegre sino aquel que no aprecia.

Por eso,
“Seguiré siendo aunque no seas
Iré aunque no vengas
Daré aunque no des
Estaré aunque no estés.
Si no es mutuo te lo pierdes...”

19.05.2019
14 Iyar, 5779
HR

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