Sobre amnesia y propósito de enmienda




Leí en una pared: “Recordar es fácil para quien tiene memoria. Olvidar es difícil para quien tiene corazón”

¿Cuándo la amnesia inducida es bondad?


¿Se puede inducir amnesia cuando hay propósito de enmienda y acciones de bien?

La memoria edifica cuando atesora momentos felices y dignos de querer invocar, aquellos episodios agradables que se narran para compartir. También cuando se cultiva la gratitud, es decir, la conciencia del agradecer sincero.

El olvido, ¿no fue concebido acaso para aliviar las consecuencias del camino doloroso por malas decisiones o el daño inducido en el pasado remoto o del presente continuo?

Una manera práctica de olvidar ¿no consistiría acaso en enriquecerse de hechos y experiencias agradables en compañía de espíritus felices y altruistas? El entorno, ¿no sería por tanto clave?

Entre el recordar y el olvidar existe la posibilidad de una selección: los tesoros que uno guardará para dejar en heredad y las cosas que desechará, todas aquellas que usted deberá sepultar sin lápida conmemorativa.

17.01.19
11 Shevat, 5779
HR

 

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