Sobre el derecho a la defensa




Leí en una pared: “El peor de los males del mundo es la agresividad, y a la agresividad hay que frenarla a veces usando la fuerza... [Ésta] es la causante de toda la violencia del mundo...” AO (Z”L)

 

¿Cuál es la función de las células llamadas “fagocitarias”?

¿No es acaso la de crear mecanismos de defensa ante indeseables intrusos bióticos que amenazan la vida del organismo de carne, en una guerra llamada “septicemia”?

Esta es la función defensiva de los glóbulos blancos.

Pero también hay procesos fisiológicos que están hechos para la preservación de la vida, como la función de los glóbulos rojos en la oxigenación de cada célula, en cuyo núcleo se halla permanente los principios de vida: “ruaj” o el espíritu, el Soplo de vida.

¿No le concede esta chispa de vida a toda persona trabajar para vivir un propósito trascendente en la escena de este mundo?

La razón comanda la voluntad cordial, dirige las emociones bajo aquel espiritu que instruye, educa y dirige una acción para el sostenimiento de vida:

“No debes asesinar”.

“No debes tomar venganza ni tener rencor contra los hijos de tu pueblo; y tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy YHWH”.

“Mía es la venganza, y la retribución. Al tiempo señalado el pie de ellos se moverá con inseguridad, porque cercano está el día de su desastre, y los sucesos ya listos para ellos de veras se apresuran”.
De David. א [’Á·lef] “No te muestres acalorado a causa de los malhechores. No envidies a los que hacen injusticia. Porque, como hierba, rápidamente se marchitarán, y como hierba verde nueva se desvanecerán. ב [Behth] Confía en YHWH y haz el bien; reside en la tierra, y [en todo] trata con fidelidad. También deléitate exquisitamente en YHWH, y él te dará las peticiones de tu corazón. ג [Guí·mel] Haz rodar sobre YHWH tu camino, y fíate de él, y él mismo obrará. Y ciertamente hará salir tu justicia como la luz misma, y tu derecho como el mediodía”.

“Cuando el ministro del hombre del Elohim [verdadero] madrugó para levantarse, y salió afuera, pues, allí estaba una fuerza militar que cercaba a la ciudad con caballos y carros de guerra. En seguida su servidor le dijo: “¡Ay, amo mío! ¿Qué haremos?”. Pero él dijo: “No tengas miedo, porque hay más que están con nosotros que los que están con ellos”. Y Eliseo se puso a orar y decir: “Oh YHWH, ábrele los ojos, por favor, para que vea”. Inmediatamente YHWH abrió los ojos al servidor, de manera que él vio; y, ¡mire!, la región montañosa estaba llena de caballos y carros de guerra de fuego todo en derredor de Eliseo”.(Exo 20:13; Lev 19:18; Deut 32:35; Sal 32:1,2, 5,6; 2 Rey 6:15-17)

Comprender bajo la correcta y desapasionada luz estos principios detrás de aquellas promesas, ¿no hace pacifista a aquel que evita ser luchador de causas justicieras?

Procura así ser un amigo de la paz, seguro de que el resultado final no dependerá de la espada humana, sino de aquella victoria divina.

31.12.17
23 Tevet, 5779
HR

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