Sobre el ser feliz en soledad



Leí en una pared: “Hay gente que le tiene miedo a la soledad, porque piensan que para ser feliz hay que tener compañía. Yo creo que para ser feliz hay que tener paz y tranquilidad en el corazón”.

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Para tener paz en el corazón, ¿no es menester vivir la felicidad, es decir ser feliz? (del lat “felicĭtas”, “felicitātis”, que deriva de “felix”, “felīcis”: ‘fértil’, ‘fecundo’) 

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¿Cuándo se es, por tanto, fecundo? Para ser fecundo, ¿será necesario practicar el dar?

Para dar, ¿por qué aprender de los sabios? Afecto y tierno compartir antes que apariencia y cantidad.

Para compartir, ¿no es prudente el saber elegir?

Para aprender a elegir, ¿será importante aprender a desterrar prejuicios y los consejos del ciego corazón?

Y cuando se elija y compruebe aquella elección, vuestro ejemplo podrá guiar a los más pequeños hacia el camino del afecto compartido.

Sólo así advertirá sensación de bienestar y realización fecunda por alcanzar objetivos, deseos y propósitos: un instante duradero de satisfacción, donde nadie lo apremie, sin rastros de sufrimientos que lo atormenten. 


Sentirá por fin que mora paz y tranquilidad en vuestro corazón.

05.01.19

Shabat 28 Tevet, 5779

HR

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