Le pidieron al final de un año lunar




Le pidieron al final de un año lunar,
a uno más joven, ser Ba'al Tekia.
Y me regocijé por aquel honor ajeno que haré mío hasta mi último aliento, para irme feliz.
¡Tiempos aquellos, los de mi mocedad!
“Es bueno ceder”, me decía en aquel entonces de días de perdón y festivos.

“... será para ustedes un día de sonido de Teruá”
Al final de Neila, el shofar, el mío, resoplaba siempre como antaño dentro de este viejo corazón que aún recuerda cansado, silencioso, junto al resoplido de aquel más joven, vigoroso y audible que se elevaba por las alturas: como vuela la razón de mi alegría que aspira obtener perdón.
El Terua de mi alma resopla todavía al sonido aquel en dirección al cielo, sosegado de andar,
Y muchas miradas curiosas me contemplaban silenciosas a una cuando sonrío sin darme cuenta. ¿Qué méritos me llevan a tanta curiosidad?
"Mi espíritu solo ruega perdón y busca reconciliación, pero a la vez quiere descansar", le dije postrado al oído, al hijo de mi primogénito, lloroso él, aferrado a mi mano.
“No nos dejes, abuelito”
...
Los niños y jóvenes han aprendido a comprender contritos,
la serenidad de la paz y a saber suplicar por perdón en Yom Kipur.
“Dejemos atrás regocijos
Y lloremos sinceros en derredor con profundo pesar. Y con nuestro lloro, el perdón y bienestar de los demás, querido.
¡Clemente Elohim!
Aguardo el Tekiá Guedolá:
“¡Abba Padre, ¡eres nuestro soberano por siempre!
“¡Piedad a todo hombre de buena voluntad!
“Shevarim... aquí postrados, aquí inclinados por perdón, rogando por nuestro favor ante ti.
“Escucha nuestros llantos, no veas nuestra apariencia: por ellos reconócenos como barro de hechura tuya”
“Cuando las voces y el shofar suenen, y las nubes se aparten de la montaña, ellos pueden subir a la montaña”
“Oh Padre. ¡Aquí tus hijos!
¡Oh, Padre!, a quien reconozco sobre todo. Me he esforzado por ser tuyo, más que por ser de este mundo, o por ser mío. Te dejo a ti la eternidad; pues ¿qué es el hombre, quién soy yo para que viva toda la edad de mi Creador?”
El sonido resopló entre las dos tardes
Y con aquel largo y extendido llanto de cuerno agudo, mi alma quedaba en paz,
Inclinada frente al dueño de toda la eternidad,
Quien quiere conceder aliento a la hechura de sus manos para otro nuevo año lunar.
...
“Hice bien en ceder”, me decía yo una, y otra vez.

Viviré un poco más en paz,
Para irme al fin, aspirando gratitud por tu paz.

29.09.2019
29 Elul 5780
LV
...
Shaná Tová Jag sameaj...!!
Shaná Tová U’ metuká...!!
Que la bendición de HaShem haga que vuestros nombres estén inscritos en piedras eternas de celestial hermosura, ¡entre las hojas sagradas que inscriben a los merecedores de vida eterna...!
שנה טובה
יהי רצון ברכת ה 'בכולכם ויהי רשמו שמותיך על לוחות נצח בשמים
שלום שבת

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