Sobre disculpas y tolerancia




Leí en una pared: "Jamás pidas perdón por ser como eres. A quien no le guste tu forma de ser, que se aleje de ti y punto".
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Aquel consejo bienintencionado, ¿obraría bien en un malhechor?

¿Qué efecto podría tener en un hijo precozmente dependiente y contestatario?
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Las disculpas, ¿no suceden después de una ofensa?
Cuando es el caso, se llama a todo aquel que las solicita "considerado", "educado", porque es sensible al sentir ajeno.
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Y se disculpa porque tiene consciencia de haber ofendido.
¡Esta es su esencia, su forma de ser!
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Pedir perdón “por ser como uno es”, ¿no raya en la inutilidad?
La naturaleza humana acepta la tolerancia, porque con este don se logra convivir en medio de las diferencias, y éstas se ven como variedad y no homogeneidad.
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Una ofensa planificada
Una actitud malvada hecha realidad
Una reiterada mentira
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Un proceder egoísta y altanero,
La indiferencia e intolerancia, ¿no son razones de peso para suplicar perdón en aras de restablecer vínculos pacíficos?
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Para el hombre o mujer de mal, la justicia llegará sin falta: no será necesario que usted sea juez y menos fiscal.
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Por ello,
Acostúmbrese a pedir perdón por ser indiferente o egoísta, si lo que procura es paz, buenas relaciones  y enmienda.
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A quien no le guste su forma de ser, pierda cuidado. Lo que importa es que sea usted tolerante, comprensivo y pacifico con los demás.

Se alejarán de usted los intolerantes.

17.10.2019
18 Tishri, 5780
HR

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